La agenda política de EE. UU. pone otra vez en el centro la problemática relacionada con Groenlandia y su seguridad en disputa entre el país norteamericano y Dinamarca. Este martes por la mañana, JD Vance, vicepresidente estadounidense, confirmó que su país busca un rol protagónico en el Ártico y recalcó las intenciones de obtener beneficios a raíz de esto. En el marco de su visita a Armenia, siendo el primer funcionario de los Estados Unidos en pisar el país, Vance vuelve a instalar el debate.
La discusión por el control de Groenlandia
Estados Unidos recalcó su intención de continuar con la presión para incrementar su presencia militar en la región del Ártico y generar nuevas rutas marítimas estratégicas para el país. Sin embargo, desde Dinamarca aseguran que, si bien los diálogos con la Casa Blanca continúan, los acuerdos estarían lejos de ser firmados y colocan una línea que no están dispuestos a cruzar respecto a la ocupación estadounidense en Groenlandia.
Con estos nuevos dichos de JD Vance, el cruce y la contradicción entre la postura europea de preservar la soberanía de Groenlandia y el respaldo político de Dinamarca parecen entrar en discusión una vez más.
JD Vance insiste con Groenlandia desde Armenia
El vicepresidente de los EE. UU., JD Vance, aprovechó su viaje hacia Armenia para dejar declaraciones sobre la tensión militar en Groenlandia y ratificó el plan de la Casa Blanca de afianzar su presencia en la isla, mientras que desde Dinamarca niegan avances en los acuerdos. El primer colaborador de Donald Trump puso énfasis en la importancia de la isla para la seguridad nacional y el rol estratégico para el hemisferio norte en cuestión de defensa.
«Es muy simple. Groenlandia es muy importante para la seguridad nacional de los Estados Unidos de América», sostuvo Vance ante la prensa presente en Ereván, la ciudad de Armenia. Allí recalcó el interés de seguir con las negociaciones para ampliar su presencia territorial y fortalecer las bases militares en el Ártico. «Si vamos a ser responsables de proteger esta enorme masa de tierra, creo que es razonable que Estados Unidos obtenga algún beneficio de ello», exclamó.
Además, el vicepresidente de EE. UU. añadió que las conversaciones de la Casa Blanca con los aliados europeos se mantendrán durante los próximos meses para mantener un control de la situación en la isla más grande del mundo, clave para el comercio, la explotación de tierras raras e instalaciones militares estratégicas en la región para competir con la presencia de China.
Tal como insiste Trump, Vance también puso foco en los planes de inversión, la explotación de los recursos y la mejor administración del territorio para «proteger Groenlandia». No obstante, tanto el mandatario como otras autoridades omiten nombrar la isla como un punto de interés para las potencias en forma de competencia en el hemisferio norte.
Desde Washington buscarán recobrar la presión diplomática sobre las autoridades de Groenlandia y Dinamarca, pero no se traza un horizonte concreto acerca del fin del conflicto.
Alertas desde Europa
Mientras EE. UU. y JD Vance avanzan en su interés de presencia en la isla del Ártico, Emmanuel Macron confirmó durante este martes que su bloque a nivel europeo buscará avanzar con reformas orientadas a beneficiar al continente como potencia económica, con intenciones de ahondar en la tecnología y el aprovechamiento de Groenlandia. De la misma manera, categorizó los reclamos de Estados Unidos como señales de alto riesgo para el bloque.
Hace apenas unos días, Francia y Canadá, en un gesto de alianza, inauguraron sus consulados en Nuuk, la capital de la isla. La OTAN sigue con su diálogo con EE. UU., pero mantiene distancia frente a los intentos de obtener ventajas estratégicas en la región.
