El vicepresidente reiteró, en conversación con el medio Fox News, que Donald Trump no declinará en la lucha por desmantelar por completo el programa armamentístico que Irán habría continuado desarrollando luego del atentado del 22 de junio de 2025. Sus dichos llegaron luego de que, anoche, el primer mandatario asegurara que no permitirá que «el patrocinador número uno del terrorismo» desarrolle armas nucleares.
Trump fogoneó la tensión con Irán desde el State of the Union
El martes por la noche, los ciudadanos estadounidenses se convirtieron en espectadores de una nueva edición del State of the Union o «Estado de Unión», ceremonia en la que el presidente ofrece un discurso que realza los principales objetivos conquistados por su administración ante los integrantes del Congreso.
Tras cumplir el primer año de su segundo mandato, el republicano tomó la palabra para ejercer una contundente defensa de las acciones promovidas desde la Casa Blanca bajo su mando, y que dieron la vuelta al mundo por su carácter polémico y rupturista.
Llegado el momento, Trump se hizo del micrófono para referirse a los beneficios obtenidos a partir de la implementación de su estricta política arancelaria y ratificar la urgente necesidad de continuar con el «rastrillaje» de inmigrantes ilegales hacia el interior de las fronteras nacionales.
Asimismo, el funcionario aprovechó la instancia para renovar, ante los civiles, su compromiso con el desarmamiento nuclear de Irán, nación con la que la potencia se mantiene en disputa y a la que acusa de ser una amenaza extrema para el mundo, por sus vínculos estrechos con grupos terroristas.
En esta línea, recordó la relevancia de la Operación Martillo de Medianoche, que implicó el despliegue de las tropas norteamericanas en suelo iraní el año pasado, enviadas para concretar la aniquilación del programa de armas nucleares que la república musulmana llevaba desarrollando desde hace décadas.
En plena defensa del accionar de sus fuerzas, Trump esgrimió que «el régimen y sus asesinos aliados no han propagado más que terrorismo, muerte y odio», por lo que no concibe manera de permitirle la manipulación de instrumentos que «puedan amenazar a Europa» y al globo.
«Se les advirtió que no hicieran ningún intento futuro de reconstruir su programa de armas, y en particular armas nucleares, pero continúan», denunció. Por esta razón, el republicano advirtió que, aunque buscará negociar por vía diplomática, aún cuenta «con el ejército más poderoso del planeta» a su disposición, y no teme usarlo para lograr «la paz mediante la fuerza».
JD Vance reafirma los dichos de su presidente
A tono con las declaraciones de Trump, JD Vance se refirió a las negociaciones que encabezan Jared Kushner y Steve Witkoff en Omán con el canciller iraní Abás Araqchi, y reiteró que lo que intenta lograr la comitiva estadounidense es avanzar por el camino del diálogo.
Según afirmó, los enviados de Washington se mantienen enfocados en el objetivo primordial de arribar a un acuerdo en el que Irán prescinda de desarrollar y tener bajo su control armamento nuclear, en plena reacomodación del tablero geopolítico.
«Tenemos que llegar a un punto en el que Irán, el mayor patrocinador del terrorismo en el mundo, no pueda amenazar al mundo con terrorismo nuclear», sentenció el funcionario.
Alí Jamenei se niega a sucumbir a las presiones occidentales
En contraste con la disposición de su ministro de Asuntos Exteriores a mantener conversación con la potencia occidental, el líder de la teocracia aseguró que la «elevada cultura» y la sabiduría heredada de sus ancestros no permitirán a la nación iraní «pactar con alguien como Yazid».
Con la referencia, el líder religioso y político comparó a «esos individuos corruptos que hoy están al frente de EE. UU.» con la legendaria figura del califa que atentó contra el heredero de Mahoma, y es la representación máxima de la tiranía, la corrupción y la ambición mundana para el régimen.
