Las relaciones entre los Estados Unidos y Hungría han comenzado una nueva etapa de cooperación técnica y estratégica después del viaje del vicepresidente JD Vance a Budapest, que la encargada de negocios Caroline Savage califica como un gran paso hacia la cooperación más resiliente y con visión al futuro. Estas reuniones contemplaron una serie de enormes acuerdos, que abarcan desde la compra de crudo estadounidense a acuerdos de la inteligencia artificial para la medicina del cáncer.
Energía y soberanía: Un acuerdo por valor de US$ 500 millones en crudo
Uno de los pilares más evidentes de la visita a Budapest ha sido el fortalecimiento de la seguridad energética húngara a través de recursos estadounidenses. La compañía energética nacional de Hungría, MOL Group, formalizó la compra de 510 000 toneladas de petróleo crudo a empresas energéticas de los Estados Unidos por un importe de US$500 millones. Este acuerdo contribuye a reducir la dependencia de proveedores energéticos tradicionales de la región y a profundizar la integración de las cadenas de suministro de hidrocarburos entre los dos países.
A la par, el sector nuclear entra en un primer plano. En virtud de un acuerdo intergubernamental, Estados Unidos financiará un estudio de ingeniería y diseño (FEED) para facilitar el despliegue de Pequeños Reactores Modulares (SMR) de tecnología estadounidense en Hungría. El FEED es el preludio para la construcción de hasta diez reactores SMR en un total estimado de US$ 20 000 millones. Empresas de primer orden, como GE Vernova, Holtec y Westinghouse, ya han firmado memorándums de entendimiento con el suministrador eléctrico de Hungría MVM para llevar a cabo todos los trabajos de modernización de la planta nuclear de Paks 1 y liderar la transición hacia una energía nuclear limpia y soberana.
IA y Salud: Innovación oncológica en Budapest con sello estadounidense
La cooperación tecnológica ha alcanzado un nuevo nivel de especificidad con el anuncio de una alianza estratégica en el sector salud. GE Healthcare y la Universidad Semmelweis han firmado un acuerdo para crear un Centro de Excelencia en Oncología en Hungría. Este centro utilizará tecnología médica estadounidense de vanguardia e innovación basada en inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer en pacientes húngaros, expandiendo el acceso a soluciones de salud avanzadas producidas por la industria de los Estados Unidos.
Además del sector salud, la inteligencia artificial se integrará en el tejido empresarial húngaro a través de una colaboración con Microsoft. La corporación, junto con el Gobierno de Hungría y la Universidad Gábor Dénes, implementará soluciones de capacitación digital y de IA para pequeñas y medianas empresas, con el fin de aumentar su preparación tecnológica. Asimismo, Microsoft ha acordado asegurar la infraestructura digital de las instituciones públicas húngaras mediante soluciones de nube soberana, garantizando que el almacenamiento de datos sensibles se realice bajo estándares de seguridad cibernética de clase mundial.
Defensa y espacio: El despliegue del sistema HIMARS
En cuanto a la cuestión de la seguridad regional, la visita del vicepresidente Vance ofreció la noticia de que Hungría se prepara para adquirir sistemas de artillería de cohetes de alta movilidad (HIMARS) por valor de US$700 millones. Esta adquisición tiene el efecto positivo no solo de aumentar la capacidad de Hungría para disuadir desde el flanco oriental de la OTAN, sino que también apoya directamente a la fabricación de defensa de los Estados Unidos, generando así empleo. Para conseguir una interoperabilidad adecuada, L3 Harris trabajará con la empresa local 4iG para la integración de la tecnología de comunicación segura.
El límite de la colaboración también alcanzó el entorno espacial. Northrop Grumman y 4iG han dado a conocer su esfuerzo conjunto en la creación de una capacidad geosincrónica de satélites para Hungría, que procura, entre otras cosas, avanzar en la seguridad nacional y la resiliencia espacial luego de la cumbre en Budapest.
