Andrés Manuel López Obrador, desde su retiro, volvió a reaparecer públicamente, esta vez, para pedir donaciones para el pueblo de Cuba y denunciar que el bloqueo busca exterminar a la nación caribeña «por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía», vinculando su suerte con la de América Latina. El mensaje, publicado en su cuenta oficial de X, rompe con su autoimpuesta distancia de la vida pública y se enmarca en una larga tradición de apoyo explícito a la Revolución cubana y a la lucha contra el bloqueo estadounidense.
López Obrador y un llamado de solidaridad desde el retiro
En el posteo, López Obrador reconoce que se encuentra «en retiro», pero subraya que sus «convicciones libertarias» no le permiten permanecer indiferente ante la crisis de Cuba, marcada por la intensificación del bloqueo, la escasez de combustible y el impacto que ha producido la crisis energética en la vida diaria de la isla.
Recordando las palabras del general Lázaro Cárdenas luego de la invasión de Playa Girón, el exmandatario añadió que la situación de Cuba no es un «pleito ajeno», porque «su suerte es la nuestra» y que no es lícito mantener la indiferencia ante la lucha de la isla. En ese contexto, López Obrador convoca a una colecta ciudadana a través de la asociación civil Humanidad con América Latina y recomienda depositar en una cuenta bancaria de Banorte.
La misma fue abierta por ciudadanos, escritores y periodistas, con el fin de financiar la compra de alimentos, medicinas, y combustible destinados a la población cubana. El llamado se dirige a mexicanos y a la comunidad internacional, insinuando que la solidaridad directa de la sociedad civil puede paliar el efecto del bloqueo estadounidense y reforzar el respaldo político a la soberanía de La Habana.
En la publicación, además, el exmandatario no solo expresa dolor por la situación de Cuba, sino que define a la isla como un pueblo que es perseguido «por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía», en un lenguaje que recuerda sus discursos anteriores contra el imperialismo estadounidense. Con su mensaje reafirma la idea de que Cuba es un caso emblemático de la relación de México y América Latina con los Estados Unidos, en la que el respeto a la autodeterminación de los pueblos se opone al intervencionismo y a las sanciones unilaterales.
Romper el retiro por causas «excepcionales»
El regreso público de López Obrador se enmarca en lo que él mismo ha descrito como un retiro que solo se interrumpe en situaciones de «emergencia política» o de ataques graves a la soberanía de distintos países. En enero de este año ya había realizado una aparición similar para condenar la detención de Nicolás Maduro y el operativo de Estados Unidos en Venezuela, calificándolo como un «atentado» a la soberanía y un ejemplo de «tiranía mundial».
Ahora, al salir de su retiro por Cuba, el expresidente reitera que no acepta la normalización de la opresión económica ni de las campañas diplomáticas contra gobiernos de izquierda en América Latina. Además, al vincular a Cuba con la memoria de Cárdenas y con el propio proyecto de «reconstrucción del país» que impulsó en su gobierno, López Obrador proyecta a la isla como un símbolo de resistencia y de justicia social, cuya defensa no puede ser asumida solo por el Estado, sino por toda la sociedad en su conjunto.
El mensaje de apoyo a Cuba, con el llamado a donaciones, se convierte así en un gesto tanto humanitario como político, que busca reforzar la solidaridad continental, imponer presión simbólica sobre Estados Unidos y mantener viva su presencia en el debate latinoamericano, incluso después de haber dejado el poder de manera formal.
