La activista paquistaní Malala Yousafzai, premio Nobel de la Paz de 2014, se expresó en redes sociales acerca del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, especialmente luego de los ataques sobre territorio iraní y que se confirmara el fallecimiento de jóvenes estudiantes de una escuela al sur del país. En ese sentido declaró estar «desconsolada y consternada por los ataques estadounidenses e israelíes» poniendo el foco en el riesgo que corren los civiles, en este caso en escuelas.
Qué pasó en la escuela de mujeres al sur de Irán
Fuentes internacionales, incluyendo agencias de la ONU y medios internacionales, informaron acerca de un ataque aéreo que golpeó una escuela secundaria femenina en el sur de Irán, causando la muerte de varias estudiantes y docentes, y dejando a decenas más heridas. El centro educativo se encuentra situado en una zona de concentración de población civil y quedó parcialmente destruido. El ataque requirió el trabajo de los equipos de emergencia durante horas.
De acuerdo con el informe de la ONU, el incidente se produjo en medio de una serie de bombardeos que tenían destino de instalaciones militares y de liderazgo iraníes, los cuales han causado un número elevado de bajas civiles, incluyendo personas en escuelas, centros de salud y en viviendas cercanas a objetivos de la Guardia Revolucionaria de Irán. La agencia de la ONU pidió una investigación independiente sobre el episodio.
El comunicado de Malala Yousafzai
La activista Malala Yousafzai, reconocida por su trabajo en derechos humanos y en particular por su defensa de la educación femenina en el mundo, publicó en la red social X un mensaje cargado de angustia acerca del ataque, donde aseguró estar «desconsolada y consternada», especialmente porque los ataques «afectan a las escuelas y a las mujeres. La educación de las niñas y las mujeres no puede ser un objetivo de la guerra. No hay justificación para convertir a las escuelas en campos de batalla», señaló.
Para la activista paquistaní, la destrucción de escuelas en Irán es un ejemplo más de cómo los conflictos armados impactan en la juventud y en las comunidades más vulnerables. Malala, quien fue víctima de un atentado talibán en 2012, cuando viajaba a bordo de un autobús escolar y mientras era una joven defensora de la educación de las niñas en Pakistán, reiteró que las jóvenes iraníes merecen lo mismo que ella: educación, seguridad y libertad para soñar con un futuro mejor.
Cabe destacar que en 2014, Malala Yousafzai recibió el Premio Nobel de la Paz en conjunto con el indio Kailash Satyarthi, por su lucha contra la opresión de los niños y las niñas y por el derecho de todos los niños a la educación. En ese momento se convirtió en la persona más joven en obtener el galardón.
Luego fundó la organización Malala Fund, que ayuda a más de 100 mil niñas en el mundo a acceder a la educación, y su presencia como activista en redes sociales la convierte en una de las voces que más influyen en la educación de niñas y niños en todo el mundo, así como respecto de la educación en general y la paz.
El mensaje de Malala sobre el conflicto iraní se suma a una serie de pronunciamientos previos de la activista. En distintas ocasiones ha criticado la violencia en Oriente Medio, especialmente en Gaza y el Líbano, haciendo énfasis en el impacto de la guerra en la infancia y en la educación. En 2024, durante la escalada entre Israel y Hezbolá, Malala denunció que miles de niñas y niños en el sur de Líbano se vieron privados de la escuela y que la destrucción de infraestructuras educativas fue una de las consecuencias más devastadoras del conflicto, por ejemplo.
