Numerosas e importantes figuras del Partido Demócrata, como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la representante por el primer distrito de Nuevo México, Melanie Stansbury, salieron a condenar la decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de atacar de manera unilateral, y sin aprobación ni del Senado ni de la Cámara de los Representantes, el territorio soberano iraní.
Más condenas internas que externas
El reciente ataque de las fuerzas de los Estados Unidos y el Estado de Israel contra objetivos estratégicos dentro del territorio de Irán generó, en un principio, una importante cantidad de muestras de apoyo y celebraciones por el rápido y (presuntamente) efectivo accionar de las fuerzas estadounidenses estacionadas en Medio Oriente.
No obstante, y a medida que pasaron las horas, las voces celebratorias empezaron a ser equiparadas por las condenas y repudios internacionales y, especialmente, domésticos. En las últimas horas, varios dirigentes del Partido Demócrata han señalado con severidad que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a llevar a cabo un operativo militar contra el territorio de una potencia extranjera, sin la aprobación del Congreso o declaración de guerra previa, tal y como lo hizo contra Venezuela a principio de año.
Repudio neoyorquino
A través de su cuenta oficial de la red social X, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zorhran Kwame Mamdani, denunció que «los ataques militares de hoy contra Irán, perpetrados por Estados Unidos e Israel, marcan una escalada catastrófica en una guerra de agresión ilegal. Bombardeando ciudades. Matando civiles. Abriendo un nuevo escenario de guerra».
«Los estadounidenses no quieren esto», sentenció Mamdani, «no quieren otra guerra para un cambio de régimen. Quieren alivio para la crisis de asequibilidad. Quieren paz», agregó.
Mamdani anticipó que su administración está trabajando en medidas para «asegurar la seguridad de todos los neoyorquinos». «He estado en contacto con nuestro comisionado de policía y funcionarios de gestión de emergencias. Estamos tomando medidas proactivas, incluyendo aumentar la coordinación entre agencias y reforzar las patrullas en lugares sensibles como medida de precaución», aseguró.
A modo de cierre, el alcalde de la Gran Manzana se dirigió directamente a los «neoyorquinos iraníes: ustedes son parte del tejido social de esta ciudad: son nuestros vecinos, pequeños empresarios, estudiantes, artistas, trabajadores y líderes comunitarios. Aquí estarán seguros».
Denuncian «guerra ilegal»
Por otra parte, las voces azules dentro del Senado y la Cámara de los Representantes del Congreso de los Estados Unidos empezaron a remarcar el carácter «ilegal» del ataque coordinado contra Irán, en lo que decidieron apodar «operación Furia Épica».
El senador Bernie Sanders fue particularmente directo al asegurar que «el presidente Trump, junto con su aliado de la extrema derecha israelí Benjamín Netanyahu, han iniciado una guerra premeditada, ilegal y anticonstitucional» y denunció al mandatario republicano por «apostar las vidas y tesoros estadounidenses para satisfacer la ambición de décadas de Netanyahu por empujar a los Estados Unidos a un conflicto armado con Irán».
«La Constitución de los Estados Unidos es clara. Es el Congreso el que declara la guerra, no el presidente actuando unilateralmente», aseveró el senador demócrata y agregó que «este ataque contra Irán implica una clara violación al derecho internacional y fomentará el incremento de la inestabilidad en un mundo cada vez más peligroso… Trayendo la anarquía internacional, muerte, destrucción y miseria humana».
A las palabras de Sanders, se sumaron las de la representante por el primer distrito de Nuevo México, Melanie Stansbury, quien al hacer referencia al ataque contra Irán fue tajante: «No se equivoquen: esto es ilegal. El pueblo estadounidense ha sido claro: no quiere otra guerra en Medio Oriente; quiere atención médica, vivienda asequible y cuidados para nuestras comunidades».
