En el pasaje final de su intervención en la conferencia de prensa en el marco de la cumbre «Escudo de las Américas», Marco Rubio enfatizó que, desde la administración Trump, se busca «que el mundo vea que ser amigo y aliado de Estados Unidos es algo positivo», sintetizando uno de los objetivos del encuentro con líderes de la región para coordinar esfuerzos en seguridad y comercio. También hubo declaraciones en relación a México y Cuba, y un elogio directo a Donald Trump.
Marco Rubio destacó que los países que asistieron a la cumbre «Escudo de las Américas» no son solo aliados
En su discurso en Miami, Marco Rubio destacó la idea de que la relación de los distintos Estados con Washington debe ser de beneficio mutuo en seguridad, comercio y migración. El secretario de Estado afirmó que Estados Unidos «quiere ser un socio» de quienes cumplen con sus compromisos en materia de seguridad regional y cooperación contra cárteles, narcoterrorismo y migración irregular. Subrayó además que no se trata de «caridad», sino de alianzas estratégicas.
En el mismo pasaje, Rubio dejó claro que la política de la administración Trump busca invertir la lógica de que a veces «parece mejor ser enemigo de Estados Unidos que amigo», como ha señalado en otras giras por la región, y aseguró que el objetivo es que los países que colaboran con Washington sean premiados, mientras quienes se resisten o afectan sus intereses asuman las consecuencias.
Esta narrativa se enmarca dentro de la propia lógica del encuentro en Doral, Florida, denominado «Escudo de las Américas»: un bloque de naciones alineadas ideológicamente con la agenda de seguridad y geopolítica de Donald Trump, en contraste con otros países, como México, que no fueron invitados.
«Tenemos muchos aliados en todo el mundo y estamos agradecidos con nuestros aliados. Y los países representados aquí hoy, los 12 líderes que están aquí, son aliados. Pero son más que aliados. Son amigos», fueron las declaraciones explícitas de Marco Rubio en la conferencia. También señaló que «son países que siempre responden cuando hay una necesidad y trabajan en conjunto con nosotros».
Cuba, México y elogios a Donald Trump por parte del secretario de Estado
En el marco de la conferencia, Cuba apareció como parte de la ecuación de «amenazas al orden regional» contra las que van a realizarse esfuerzos coordinados, aunque el enfoque principal de la cumbre se orientó al narcotráfico, el narcoterrorismo y la presencia de adversarios comerciales como China. El propio Trump, en declaraciones previas a la cumbre, ya había señalado que el régimen cubano está en una situación «muy mala» y que el país está negociando con Marco Rubio, en un contexto de colapso de su suministro de petróleo y recursos.
En el discurso oficial de la cumbre, el gobierno de Estados Unidos reiteró la línea de que la dirigencia cubana enfrenta una decisión clave: permitir un modelo económico más abierto donde el pueblo cubano pueda prosperar, o seguir el camino de lo que Rubio califica como una «dictadura fallida». Aunque no hubo anuncios nuevos específicos sobre la isla durante la conferencia, se sostuvo la idea de que la presión económica y la diplomacia de cercanía con aliados caribeños son herramientas centrales para debilitar al gobierno de La Habana.
Por otra parte, en la conferencia, Donald Trump fue crítico con el gobierno de Claudia Sheinbaum, señalando la negativa de la presidenta a permitir la incursión estadounidense en territorio mexicano para combatir los cárteles, algo que, según el presidente, afecta directamente a la seguridad de Estados Unidos. Marco Rubio también incluyó elogios al presidente Trump en su alocución, señalando que «es un presidente de acción. Pasará a la historia como una de las figuras más históricas de Estados Unidos por lo que está haciendo actualmente en el hemisferio occidental».
