Marco Rubio aprovechó una conferencia oficial para marcar la postura de la Casa Blanca respecto a la muerte de cuatro ciudadanos estadounidenses y las heridas de seis personas en aguas de Cuba en manos de guardafronteras de la isla, precisamente en la provincia de Villa Clara. Según los datos oficiales, la lancha que trasladaba a los fallecidos tenía registro en Florida y generó una nueva escalada diplomática entre los países. El secretario de Estado advirtió ante posibles represalias.
El caso de la lancha: versión de Cuba
A través del Ministerio del Interior de Cuba, comunicaron acerca del caso, pero responsabilizaron a la embarcación de los Estados Unidos como la que inició el fuego contra los cinco guardafronteras cubanos. Además, indicaron que un oficial de Cuba resultó herido y, como saldo de la respuesta, se registraron los cuatro muertos y seis heridos en la lancha. Desde la Casa Blanca no precisaron detalles, ya que se trataba de una embarcación civil y no de la Armada.
«Ante los actuales desafíos, Cuba ratifica su voluntad de proteger las aguas territoriales, teniendo como base que la defensa nacional es un pilar fundamental para el Estado cubano a favor de la protección de su soberanía y la estabilidad de la región», indicaron desde el Ministerio del Interior. Más adelante revelaron que, según investigaciones del gobierno castrista, «tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas».
La respuesta de la Casa Blanca
Marco Rubio, en nombre de la administración Trump y como secretario de Estado, tomó la palabra en San Cristóbal y Nieves, donde presenciaba una cumbre del Caribe, respecto a la situación que estalló en Cuba por la muerte de cuatro civiles y otros seis que fueron heridos mientras navegaban en una lancha por aguas cubanas. En sus palabras, Rubio expresó escepticismo ante la palabra oficial cubana y buscarán esclarecer los hechos. Además, advirtieron sobre posibles respuestas desde EE. UU. contra la isla.
«No vamos a basar nuestras conclusiones en lo que ellos nos han dicho», expresó Marco Rubio para rechazar el análisis preliminar de las investigaciones emitidas por el Ministerio del Interior de Cuba. Luego, calificó el suceso como «inusual y grave» por la naturaleza del hecho y las circunstancias en que ocurrió.
Para referirse a la posible respuesta de los Estados Unidos contra el ataque en aguas cubanas, dijo: «A medida que recopilemos información, estaremos preparados para responder». También confirmó que las investigaciones entre el Departamento de Estado y la Guardia Costera continúan para reconstruir la trayectoria de la embarcación que trasladó a los diez involucrados.
Por el momento, no hay información oficial acerca de los nombres de los afectados, como tampoco existe una comunicación oficial del propio gobierno de Donald Trump. Rubio, por su parte, aprovechó para criticar la situación actual de Cuba: «El único camino que tienen para tener un futuro mejor es un modelo económico distinto». Esto en alusión a las últimas sanciones que bloquean el envío de crudo a la isla y los problemas de abastecimiento derivados de estas.
Sin embargo, en las últimas horas se modificó la sanción y desde EE. UU. autorizaron, con condiciones, la venta de petróleo y gas a la isla. En contraste con las negociaciones, la situación de la lancha y las acusaciones de «infiltración y terrorismo» ponen en riesgo los acuerdos.
Otras respuestas desde EE. UU.
JD Vance, el vicepresidente de los Estados Unidos, habló al respecto del caso de la lancha en Cuba, pero fue precavido confesando que fue informado del caso a escasos minutos de comenzar con la intervención ante la prensa por parte de Marco Rubio. «Esperemos que no sea tan grave como tememos, pero no puedo decir más porque simplemente no sé más», sumó para dejar abierta la posibilidad de un cambio de postura según el escenario del caso, que sigue sin esclarecerse, dado que ambos gobiernos sostienen versiones opuestas.
