El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, participó en la cumbre del G20, que se desarrolló en Atlanta esta semana. Según las declaraciones del funcionario, su postura en este evento fue la de defender la seguridad de las cadenas de suministro de minerales críticos frente a las tensiones geopolíticas. Asimismo, destacó la importancia de mantener abiertas las principales rutas comerciales para evitar una nueva crisis como la de principio de año.
Los efectos de la guerra
El 2026 estuvo marcado por una crisis energética sin precedentes a raíz de la guerra en Oriente Medio entre Estados Unidos e Irán. Recordemos que el régimen de Teherán tomó la decisión de cerrar el estrecho de Ormuz como respuesta a los ataques del país norteamericano, lo que derivó en serias restricciones para el comercio petrolífero.
Como consecuencia de ello, se registró una escasez de crudo que tuvo impacto directo en la economía de todo el mundo, cuyos efectos se sienten hasta hoy. Además, modificó para siempre el mercado energético global, con el surgimiento de nuevos proveedores, acuerdos comerciales más descentralizados y otras alternativas energéticas que ganaron gran protagonismo durante esta crisis.
Aunque Estados Unidos salió beneficiado de este conflicto, consolidándose como proveedor global y ocupando espacios en el mercado que dejaron países como Qatar, reconoce las consecuencias del cierre de las rutas comerciales críticas. Según Marco Rubio, las restricciones en estas vías disminuyen la disponibilidad de recursos como el petróleo y profundizan la escasez de minerales críticos, además de aumentar los costos de energía y de logística.
Las declaraciones de Marco Rubio
Durante el acto de cierre del G20, Marco Rubio abordó los efectos negativos del cierre de estas vías comerciales para el desarrollo tecnológico, económico y energético global. El funcionario estadounidense utilizó como plataforma este foro internacional para plantear ante sus socios y el resto de los países la importancia de reforzar la seguridad de las cadenas de suministro, las cuales resultan esenciales para el crecimiento de los países.
En esa línea, hizo énfasis en la situación de Oriente Medio, donde las tensiones todavía están latentes y los representantes de los países en conflicto no encuentran una solución definitiva. Esto provoca un escenario de inestabilidad, que influye en el precio del petróleo y en la disponibilidad de minerales críticos. Lo mismo sucede en la región que se encuentra entre el Cuerno de África y Arabia del Sur, donde las tensiones llevaron al cierre de otra vía comercial clave.
Hablamos del estrecho de Bab el-Mandeb, punto geográfico que separa la península arábiga de África y por donde suelen transitar millones de toneladas de barriles de petróleo, gas natural licuado al día y minerales estratégicos. No obstante, las tensiones geopolíticas en la región, sobre todo la guerra en Yemen, llevaron a que las facciones en conflicto utilicen este paso como punto estratégico para ejercer presión.
Marco Rubio, durante su alocución en la clausura de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G20, abordó ambos casos y resaltó la relevancia de encontrar soluciones urgentes. «Las rutas comerciales críticas, incluidos el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb, deben permanecer seguras y abiertas al comercio», destacó el mandatario.
Un mensaje para sus socios
Frente a ello, el secretario de Estado de EE. UU. envió un mensaje a sus principales socios comerciales, a quienes les remarcó la importancia de impulsar la estabilidad en las regiones comerciales claves. «Debemos seguir fortaleciendo y ampliando las cadenas de suministro de minerales críticos para proteger nuestro futuro», aseveró Maro Rubio. De esta forma, ratifica la postura de la administración de Donald Trump, la cual le otorga a estos elementos un lugar prioritario dentro de su agenda.
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