El secretario del Departamento de Estado oficializó el ingreso de la Hermandad Musulmana de Sudán a la gruesa lista de organizaciones terroristas extranjeras contra las que Norteamérica se reserva el derecho a defenderse.
El papel de la hermandad en la crisis de Sudán
En pleno conflicto con las fuerzas revolucionarias de Irán, el organismo más importante de la administración de Donald Trump asestó un duro golpe al grupo que nuclea a los extremistas musulmanes sudaneses y posee una participación activa y determinante en la guerra civil.
Vigente desde 2023, el conflicto que enfrenta al ejército SAF con las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) se vio fogoneado por la participación de la agrupación, que se adhirió a las filas del primero, constituyendo su brazo armado y dando forma a células como la Brigada Al-Baraa bin Malik.
Férreos defensores de la consolidación de un Estado musulmán que rija Sudán bajo la ley divina, los miembros de la organización recibieron, a lo largo de los últimos años, inclaudicable apoyo de las autoridades de Irán, que suministraron armamento al cuerpo del ejército con el objetivo de asegurar su primacía y conformar una alianza islamista en la región.
Por este motivo, el interés de Norteamérica en golpear a la teocracia no se redujo a Irán, sino que se propagó hasta África para dar continuidad a la campaña que busca erradicar el terrorismo asentado en Medio Oriente y prevenir el ascenso de estas fuerzas en Sudán.
Dadas las circunstancias, mientras la Guardia Revolucionaria iraní coge fuerzas y se reorganiza bajo el mando de Mojtaba Khamenei, los funcionarios de Trump concretaron las maniobras políticas necesarias para justificar una eventual avanzada sobre la Hermandad.
Washington oficializa la designación terrorista contra la Hermandad sudanesa
Así lo dejó en claro este lunes el titular del Departamento de Estado, que se encargó de explicar el nombramiento de la Hermandad Musulmana Sudanesa como organización terrorista haciendo una referencia directa a sus estrechos vínculos con Irán.
«Seguiremos utilizando todos los recursos disponibles para privar al régimen iraní y a las secciones de la Hermandad Musulmana de los recursos que necesitan para participar o apoyar el terrorismo», aseguró en un breve comentario publicado en la red social X.
Asimismo, Rubio reiteró el mismo argumento esgrimido contra el gobierno teocrático, en el que Estados Unidos denunció el asesinato masivo de ciudadanos y la persecución política impartida por los ayatolás. De esta manera, la gestión republicana volvió a manifestar sus pretensiones de ser embajadora de la paz y de hacer justicia en nombre de la democracia en las naciones próximas al mar Rojo.
«La Hermandad Musulmana Sudanesa utiliza la violencia desenfrenada contra la población para socavar los esfuerzos por resolver el conflicto en Sudán y promover su violenta ideología islamista. Sus combatientes han llevado a cabo ejecuciones masivas de civiles», reza el comunicado oficial de la cartera.
En el mismo texto, se dejó en claro que «el régimen iraní ha financiado y dirigido actividades malignas a nivel global a través de su CGRI», entre las que se cuentan las operaciones del grupo sudanés para perpetuarse en el mando.
Escalada del conflicto con Irán y sus consecuencias económicas
Mientras el régimen continúa perpetrando atentados contra los países del Golfo bajo las órdenes del sucesor de Alí Khamenei, el resto del globo comenzó a sentir los primeros efectos de la guerra con el incremento del valor del crudo, que hoy alcanzó los 100 dólares por barril.
Pese a ello, el secretario de Guerra de Trump, Pete Hegseth, fue contundente al sostener que no detendrán su avanzada contra los iraníes hasta que las tropas musulmanas claudiquen. Las declaraciones del funcionario siguieron el tono desafiante de su presidente, que el pasado viernes lanzó la misma advertencia a sus oponentes.
