Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU. y Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, brindaron una rueda de prensa conjunta en Bratislava, luego de una reunión bilateral centrada en energía nuclear, seguridad y la guerra en Ucrania, que tuvo lugar hoy 15 de febrero en la sede del Gobierno eslovaco. La misma representa la segunda parada de la gira europea de Marco Rubio, luego de la Conferencia de Seguridad de Múnich.
Conferencia de prensa conjunta y reunión bilateral
De acuerdo con lo anunciado por el Departamento de Estado de EE. UU. y la agencia EFE, la visita de Marco Rubio a Bratislava estaba pensada para reforzar los lazos bilaterales con un gobierno europeo alineado con el presidente Donald Trump en temas como la migración y el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, y estuvo dirigida a cerrar acuerdos de cooperación energética nuclear y dialogar sobre los compromisos en la OTAN y la seguridad regional.
La rueda de prensa posterior, brindada por Rubio y Robert Fico, contó con la participación de responsables de Exteriores y Energía de ambos países, asesores de seguridad nacional y equipos técnicos especializados en el proyecto nuclear y en defensa. En el encuentro se trataron aspectos puntuales de esos temas antes mencionados, a través de proyectos y acciones concretas.
Con respecto a la cooperación en energía nuclear civil, por ejemplo, se habló de un proyecto para que la empresa estadounidense Westinghouse construya un reactor nuevo en la central de Jaslovské Bohunice, despliegue reactores modulares pequeños a futuro y que de este modo se sustituyan las tecnologías y combustibles rusos de manera progresiva. Con respecto a la seguridad y la OTAN, se planteó la modernización militar eslovaca y se alinearon criterios de acuerdo con el enfoque de la guerra en Ucrania.
La doctrina de «interés nacional primero» que defendió Marco Rubio
Un punto importante de la conferencia de prensa posterior a la reunión, que además fue resaltado en la cuenta oficial del Departamento de Estado en la red social X, fue la defensa de la doctrina de Trump acerca del interés nacional como prioridad de los gobiernos: «el presidente Trump espera que cada país actúe en función de su interés nacional; eso es lo que se supone que deben hacer los países», planteó Rubio ante los micrófonos.
El mensaje respalda los giros soberanistas de algunos gobernantes como Fico, presentando a Eslovaquia además como «un aliado importante dentro de la OTAN» y resaltando el interés de Washington de que Bratislava sea «más fuerte y más segura» mediante la modernización militar y la cooperación energética. También enlazó los contactos con Robert Fico en una agenda más amplia para buscar un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia que sea «rápido pero duradero».
Cabe destacar que, si bien Eslovaquia es miembro de la OTAN desde 2004 y Fico posee un perfil pro-ruso, su gobierno ha firmado grandes contratos militares y nucleares con empresas de EE. UU., y aunque su política exterior se había orientado a bloquear y criticar sanciones a Rusia, así como la política migratoria de la UE, en enero se reunió con Donald Trump en Mar-a-Lago para sellar el acuerdo nuclear, hablar de Ucrania y debatir la situación de la Unión Europea.
La visita de Marco Rubio a Bratislava, un mes después de dicha reunión, puede entenderse como un seguimiento y consolidación de esta nueva etapa en el posicionamiento geopolítico de Eslovaquia, consolidando al país gobernado por Robert Fico como uno de los nodos centrales de la estrategia de Donald Trump en Europa Central: «cuando los intereses nacionales están alineados es donde entra en juego la asociación para el bien de ambos países y del mundo», declaró Rubio.
