La dirigente de la oposición venezolana volvió a pronunciarse contra el interinato de la sucesora de Nicolás Maduro. En conversación con la prensa colombiana, María Corina Machado vaticinó el inminente fin de la dictadura chavista con el desmantelamiento del sistema de represión, proceso que incluye la liberación de todos los presos políticos.
El lento declive del régimen de Maduro
Desde la detención del líder de izquierda el pasado 3 de enero, Venezuela quedó sumida en un proceso de reorganización que suscitó una nueva puja por el poder ante la ausencia de quien fuera el líder de Estado durante 12 años.
Designada por Donald Trump, Delcy Rodríguez se abrió camino hacia el sillón presidencial en el Palacio de Miraflores, pese al desagrado de la diáspora y de miles de locales que atestiguaron con desconcierto su nombramiento, dada la herencia chavista de la que es abanderada.
Entre las críticas más duras, se hicieron oír las voces de Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, respectivos presidente y vicepresidenta electos en los comicios celebrados en 2024, y cuyos resultados fueron desconocidos por el régimen.
Reconocidos como autoridades máximas de la patria bolivariana por elección popular, los representantes de Vente Venezuela se declararon, a pocas horas de caído Maduro, en condición de ocupar sus respectivas funciones, disposición a la que, sin embargo, Trump hizo oídos sordos.
Pero lejos de bajar los brazos, en vísperas de la transición, la Nobel de la Paz, que goza de libertad en el extranjero, se encargó de dejar en claro que el nombramiento de Rodríguez no es definitivo, y representa una maniobra del gobierno republicano para desarmar el aparato dictatorial desde su núcleo duro.
Al respecto, defendió que los funcionarios actuales «están siendo forzados a llevar adelante proyectos en contra de su esencia», con la misión de destruir el sistema de persecución y represión que ellos mismos avalaron durante décadas.
«Todo lo que están haciendo, que favorece a la democracia, es porque se lo han pedido», agregó, además de ratificar que, desde la oposición, no dejarán de exigir la liberación de todos los detenidos políticos para poder avanzar con el proceso de transición, haciendo énfasis en la situación que atraviesan los militares apresados arbitrariamente. «Hay 171 y de ellos no ha salido ni 1», aseguró.
El proyecto político económico de Edmundo González y María Corina
En contraste con el proceder de la gestión de Rodríguez, a la que señaló por llevar adelante un supuesto proceso de pacificación que fue anunciado con la aprobación de las excarcelaciones, aunque sin documentación, actas ni reconocimiento de la tortura y de los procesos llevados adelante en los centros de detención, Corina ofreció un modelo de país liberal.
«Desde luego que yo creo en un proceso de privatización, pero una privatización con reglas totalmente claras», afirmó, dejando en claro que el eje del proyecto que defiende con González Urrutia está firmemente alineado con la Constitución Nacional.
Asimismo, aseguró que, en conversación con empresarios y posibles inversores interesados en el futuro y el potencial del país, el Estado de Derecho surgió como requisito fundamental para poder avanzar en las negociaciones y la recomposición económica de la nación.
«Nosotros vamos hacia un sistema de justicia, transparencia y libertad», reiteró, sin poder dar certezas acerca de su rol definitivo en la transición, aunque asegurando que expresó a Trump su disposición a «hacer lo necesario para que el proceso avance ordenadamente».
Sobre la visita de Gustavo Petro a la Casa Blanca
Consultada acerca del encuentro entre el presidente norteamericano y su homólogo colombiano, María Corina instó a Gustavo Petro a definir su posicionamiento en un momento clave de la historia de Latinoamérica. «Es una oportunidad para que se defina claramente, porque no se puede estar con el crimen y la opresión y con el pueblo de Venezuela», sentenció.
