El 27 de enero se celebra el Día de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto, una fecha que recuerda uno de los sucesos más oscuros de la historia, sobre todo para el pueblo judío. En este marco, Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, llevó adelante una conferencia de prensa, donde advirtió sobre el peligro que representa el antisemitismo para la democracia y las libertades del mundo libre.
Una problemática que se expande
En este último tiempo, el antisemitismo se convirtió en una problemática de rápida expansión, que enciende la preocupación del Gobierno de Israel. Es que los discursos de odio tomaron gran lugar en diferentes países del mundo, lo que representa un grave peligro para la integridad del pueblo judío. Este lamentable escenario se vio reflejado en atentados, políticas de exclusión y narrativas discriminatorias.
Un claro ejemplo de esto fue lo que pasó en Sídney, Australia, donde se llevó a cabo uno de los atentados contra el pueblo judío más lamentables en este último tiempo. Allí, dos personas abrieron fuego contra un grupo que conmemoraba el Janucá en una reconocida playa local, dejando un total de 15 personas fallecidas y decenas de heridos. Se trata de un episodio trágico, que tomó relevancia internacional y encendió las alarmas de las autoridades israelíes.
Frente a ello, Benjamin Netanyahu exigió políticas más duras para frenar este tipo de discursos de odio, al que consideran un «cáncer» que se expande de manera acelerada por la sociedad. El mandatario resaltó que la falta de estrategias gubernamentales contra estas narrativas allana el camino para que atentados como este tengan lugar en el mundo. «El antisemitismo es un cáncer que se expande cuando los líderes guardan silencio», aseveró.
Nuevas declaraciones de Netanyahu
Siguiendo la línea discursiva utilizada tras el atentado en Sídney, el primer ministro israelí hizo este martes nuevas declaraciones al respecto. En el marco de la Segunda Conferencia Internacional sobre la Lucha contra el Antisemitismo en Jerusalén, la cual se llevó adelante en el Día de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto, el mandatario aseguró que esta ideología no es solo un problema para la comunidad judía, sino para el mundo en general.
«El antisemitismo no es solo un problema judío; es una amenaza para las sociedades libres, la democracia y nuestra civilización común», expresó. En ese sentido, destacó que la historia dejó una clara enseñanza que no hay que olvidar: cuando se tolera este tipo de discursos, se propagan y las mentiras se convierten en violencia. «La lucha de Israel hoy no es solo por nuestra propia seguridad, sino por los valores y las libertades del mundo libre», añadió.
Y si bien reconoció la peligrosidad que estas narrativas representan para la comunidad judía, les envió un mensaje a los jóvenes de todo el mundo, pidiéndoles coraje para enfrentar con honor esta problemática. «A las generaciones más jóvenes: no agachen la cabeza. Manténganse firmes. Digan la verdad. Cuando combatimos el antisemitismo con valentía y claridad, defendemos no solo al pueblo judío, sino a la humanidad misma», sentenció.
Las consecuencias de no frenar el antisemitismo
En anteriores declaraciones, el premier israelí destacó la peligrosidad de no frenar estos discursos de odio a tiempo. «Los actos criminales contra el pueblo judío son el resultado directo de un antisemitismo desbocado, que se alimenta de políticas laxas de las autoridades», señaló. Asimismo, remarcó que este tipo de escenarios tienen un mayor lugar en Occidente, donde no le dan la importancia necesaria a esta problemática.
«Exijo a los gobiernos de Occidente que hagan lo necesario para combatir esta problemática y proporcionen la seguridad y la protección necesaria en las comunidades judías de todo el mundo. Exijo acciones inmediatas», destacó el mandatario israelí, en una conferencia dedicada a la masacre en Bondi Beach.
