El primer ministro israelí mantendrá un intercambio con el presidente republicano en la Casa Blanca, programado para este miércoles. En la previa a su visita, Benjamín Netanyahu adelantó que pondrá el foco en la normalización de Gaza y en la polémica con el gobierno de Irán, que preocupa a la región.
Comenzaron las conversaciones entre EE. UU. e Irán
Con el interés de establecerse como autoridad en Medio Oriente, y no conforme con su exitosa mediación en la cuestión de Gaza, Donald Trump clavó la vista en la República Revolucionaria de Irán, que desde el 27 de diciembre atraviesa una crisis social que amenaza la continuidad del gobierno de los ayatolás.
Interesado en frenar la producción de armamento nuclear, el republicano aprovechó las circunstancias para tomar partido en la discusión y amenazar a la cúpula de Alí Jamenei para que flexibilice su posición y acepte abrir los canales de diálogo.
De lo contrario, adelantó, el país sufrirá las consecuencias de un ataque peor que el de junio de 2025, además de ostentar la posibilidad de hundirlo económicamente en el juego de la guerra comercial que acaba de dejar en jaque a Cuba.
Pese a la resistencia planteada inicialmente y las amenazas proferidas por Abbas Araqchi, canciller que declaró que Irán espera «con el dedo en el gatillo» para hacer frente a la avanzada norteamericana, los musulmanes aceptaron negociar en Omán.
El viernes, Araqchi habría presentado a Steve Witkoff un borrador de propuesta de acuerdo, que abarcaría negociaciones por el dominio de armas nucleares. Sin embargo, según trascendió, el documento excluiría puntos de interés para Norteamérica, como los vínculos de Irán con el terrorismo y el compromiso de frenar la represión que asola a los civiles.
Pese al acercamiento, la Embajada Virtual de EE. UU. para Irán mantiene vigente la alerta roja para residentes y viajeros interesados en visitar el destino. Previendo la escalada del conflicto y la tensión social, recomendaron salir de Irán con dirección a Turquía o Armenia lo antes posible, y no revelar la identidad norteamericana por temor a represalias.
El rol de Israel
En este contexto, la visita de Benjamín Netanyahu a Washington saltó las alarmas de la república musulmana. Reporta Infobae que Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Exteriores, advirtió en conferencia de prensa a las autoridades estadounidenses que el país judío tiene intenciones «destructivas».
Según afirmó, el «sionismo» del gobierno de Netanyahu buscará obstaculizar la resolución pacífica de las diferencias políticas, a la vez que continuará difamando al programa nuclear nacional para dar continuidad a la narrativa del demonio iraní.
Por su parte, el primer ministro israelí manifestó hoy su entusiasmo por reencontrarse con uno de los socios más estrechos del país, con el objetivo de continuar consolidando la «excelente relación» que mantienen con la potencia.
Consultado acerca de su agenda en Washington, el funcionario explicó que la estabilización de la Franja de Gaza y el tratamiento de las tensiones con Irán serán los ejes fundamentales de las discusiones. «Gaza, la región, pero por supuesto, en primer lugar, las negociaciones con Irán», detalló.
Netanyahu «aconsejará» a Norteamérica en sus tratos con Irán
Como representante máximo de los intereses occidentales en Medio Oriente, Netanyahu dejó en claro que influirá en las negociaciones entre Trump y los ayatolás ofreciendo «su punto de vista» sobre los beneficios y los perjuicios del acuerdo, considerando su impacto en la paz y en la seguridad de toda la región.
Desde la oficina del primer ministro, adelantaron que transmitirá al presidente conservador su preocupación por restringir el dominio de misiles balísticos a Irán y presionar para obtener el cese del apoyo al eje iraní.
