El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, viajará a los Estados Unidos para reunirse con el presidente Donald Trump en relación al llamado «eje iraní» y el futuro de la región de Medio Oriente. Por otra parte, el régimen de Teherán informó, tras haber superado una primera ronda de conversaciones con los representantes estadounidenses en Omán, que su programa nuclear seguirá avanzando según las necesidades del país persa.
Nuevas conversaciones en Washington
En medio de una nueva escalada de tensiones en la región de Medio Oriente que tiene como protagonistas principales al Estado de Israel, el régimen de Irán y el gobierno de los Estados Unidos, la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dejó trascender la noticia de que el mandatario viajará el próximo miércoles a Washington, donde será recibido y mantendrá una reunión con el presidente Donald Trump.
Según informó el comunicado difundido por la administración israelí, los mandatarios buscarán acercar posiciones y consolidar acuerdos sobre cómo avanzar en las negociaciones con la República Islámica de Irán. Cabe recordar que, el pasado viernes, las delegaciones de la Casa Blanca y Teherán reiniciaron las conversaciones diplomáticas en relación al programa nuclear iraní y otros temas sensibles. En este sentido, el comunicado israelí señaló que «el primer ministro cree que cualquier negociación debe incluir restricciones a los misiles balísticos y el cese del apoyo al eje iraní», haciendo referencia tanto a los líderes de Teherán como a sus aliados, entre los que incluyen a Hezbollah en el Líbano, los rebeldes hutíes de Yemen, las milicias chiitas de Irak, la Yihad Islámica Palestina, Hamas, entre otras.
Críticas a las exigencias de desarme
Por otro lado, las autoridades iraníes salieron a criticar duramente que se les exija un desarme total o se les aplique algún tipo de restricción a sus capacidades tanto ofensivas como defensivas, señalando un claro intento de que Israel mantenga cierta superioridad militar que le permita actuar «con impunidad».
«El régimen israelí actúa con impunidad, violando fronteras, asesinando a autoridades y ampliando su influencia en distintos frentes, mientras a otros países se les exige desarme o reducir sus capacidades defensivas», señaló el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, en el marco del decimoséptimo Foro de Al Jazeera celebrado en Doha.
El funcionario iraní criticó que haya naciones que reciban sanciones y señalamientos por sus avances científicos o por fortalecer su resiliencia nacional, evidenciando lo que definió como una «imposición de desigualdad permanente». «Mientras Israel mantiene su superioridad militar, otros países de la región deben enfrentar restricciones, sanciones y limitaciones a sus capacidades científicas y defensivas», agregó Aragchi.
El uranio y los misiles no son negociables
En otras noticias, y tras finalizar la primera ronda de negociaciones, el apoderado de la cartera de Exteriores iraní aseguró que el «enriquecimiento cero de uranio está fuera del alcance de las negociaciones» con los Estados Unidos. «El nivel de enriquecimiento depende de nuestras necesidades, y el uranio enriquecido no saldrá de Irán», afirmó, ratificando la continuidad del programa nuclear iraní siguiendo un itinerario que responda a las necesidades del país.
El diplomático iraní señaló que el enriquecimiento de uranio es un derecho de Irán y no puede ni debe ser detenido. No obstante, aseguró que el régimen de Teherán está dispuesto a llegar a un «acuerdo tranquilizador» sobre la investigación nuclear. A su vez, Aragchi ratificó que la industria militar balística de Irán «nunca será negociable», ya que se trata de un asunto pura y exclusivamente defensivo.
Finalmente, el gobierno iraní optó por volver a rechazar las exigencias de Washington para que se limite y regule el programa de misiles iraní, dejando postergada la firma de un acuerdo para futuras reuniones.
