El FBI confirmó este domingo que dos sospechosos fueron arrestados en la escena del incidente cerca de la Mansión Gracie, la residencia oficial del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y que por el momento permanecen bajo custodia mientras se profundiza en la investigación acerca del incidente. El Grupo de Trabajo Conjunto Contra el Terrorismo (JTTF) del FBI lidera el caso junto con el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y la Fiscalía de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.
El ataque ocurrió con un artefacto explosivo improvisado
De acuerdo con el análisis preliminar del FBI, respaldado por el Equipo de Artificieros del NYPD, se confirmó que uno de los dispositivos arrojados durante la protesta del sábado era un artefacto explosivo improvisado (IED), capaz de causar heridas graves o incluso la muerte. Los dispositivos utilizados, descritos como recipientes tipo jarra envueltos en cinta adhesiva negra y rellenos con tornillos y elementos metálicos, fueron lanzados durante un enfrentamiento entre una manifestación de extrema derecha, liderada por el activista Jake Lang, y una contraprotesta en apoyo a la comunidad islámica.
En conjunto, la Policía de Nueva York y el FBI indicaron que seguirán realizando pruebas sobre el segundo dispositivo, y analizan si los sospechosos (un joven de 18 años llamado Emir Balat y otro de 19 años llamado Ibrahim Kayumi), ambos procedentes de Pensilvania, pudieron estar influidos por ideologías extremistas o si existen vínculos directos con organizaciones terroristas.
El alcalde Zohran Mamdani, que se encontraba dentro de la mansión en el momento en que ocurrió el hecho, está a salvo junto a la primera dama, aunque el incidente pone en agenda la seguridad de los funcionarios electos en un contexto de tensión religiosa y política creciente.
La liberación de la zona «congelada» por la Policía de Nueva York
Luego del incidente, la NYPD había congelado una zona amplia alrededor de la Mansión Gracie, incluyendo calles adyacentes de la zona este de Manhattan, y llegó a evacuar parcialmente edificios cercanos mientras el Escuadrón de Bombas analizaba el terreno, en particular por el hallazgo de un vehículo sospechoso en el que se encontró otro artefacto presuntamente peligroso.
El FBI, por su parte, indicó que una vez completadas las revisiones necesarias y descartado riesgo inmediato de explosión o de dispositivos adicionales activos, la Policía de Nueva York levantó el perímetro, permitiendo a los residentes que regresaran a sus domicilios y que se reabriera la circulación vehicular.
Esta reapertura de la zona significa que el foco de la investigación ha pasado de la etapa de respuesta de emergencia inmediata a la etapa de investigación criminal y federal, con el FBI y la NYPD trabajando para determinar la motivación ideológica, el grado de planificación del incidente y si otros individuos pudieran estar involucrados en el mismo.
Por otra parte, el FBI reiteró que el público puede reportar información adicional llamando al 1‑800‑CALL‑FBI o enviando pistas en línea, ya que el caso permanece abierto y se está considerando la posibilidad de imputar a los sospechosos con cargos por terrorismo doméstico o intento de ataque a un funcionario electo.
La comisaria de policía, Jessica Tisch, agradeció la labor de los agentes que actuaron con rapidez y evitaron víctimas, al mismo tiempo que insta a la ciudadanía a mantenerse alerta y a colaborar con las autoridades en un contexto de tensiones sociales recrudecidas alrededor de la comunidad musulmana en pleno Ramadán.
Este nuevo comunicado del FBI acerca de la investigación, y el anuncio de la liberación de la zona por parte de la NYPD, confirman que el incidente en la Mansión Gracie no se trató de un simple disturbio callejero, sino que involucra artefactos explosivos reales y un marco de investigación antiterrorista.
