La ONU convocó a inicios de esta semana una reunión de emergencia de su Consejo de DD. HH., donde se trataría la situación de Irán tras la violencia fatal registrada durante las protestas. Este viernes, la sesión se llevó adelante y las autoridades de las Naciones Unidas le exigieron al régimen de Teherán finalizar con la represión de manera urgente, liberar a los presos políticos y restablecer las telecomunicaciones, entre otros ítems.
Cifras oficiales y controversias
Horas antes de la sesión de emergencia del Consejo, el Gobierno de Irán compartió un informe a través de la TV estatal sobre la cifra de víctimas fatales registradas en el marco de estas protestas, que comenzaron a mediados de diciembre y se extienden hasta hoy. Según su conteo, hay un total de 3117 muertos, incluidos los miembros de la fuerza de seguridad que perdieron la vida durante los operativos.
Desde las organizaciones de DD. HH., como Iran Human Rights, cuestionaron dicha cifra y destacaron que esta información fue manipulada por cuestiones políticas, pensando en la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Las autoridades del organismo nacional explicaron que este número ficticio no fue puesto al azar, sino que tiene un objetivo: influir en la opinión del bloque internacional, amortiguando el verdadero escenario.
En ese sentido, Mahmoud Amiri-Moghammad, presidente de Iran Human Rights, explicó que esta lógica también está presente en el bloqueo de las telecomunicaciones, las cuales impiden que los civiles y periodistas filtren información al exterior sobre la situación del país. «El número de muertes es tan alto que aún no podemos proporcionar estadísticas específicas; además, la República Islámica tiene un largo historial de no informar ciertos datos», aseveró.
Reunión de Consejo de la ONU
Finalmente, el Consejo de DD. HH. de la ONU se reunió este viernes, con la presencia de representantes de más de 50 países, quienes adhirieron al pedido de las autoridades de analizar la situación de Irán. Desde el organismo destacaron que esta sesión tenía el objetivo específico de abordar la grave situación de los derechos humanos en la República Islámica, incluida la violencia, la represión desmedida y la cifra de víctimas fatales en manos del Estado.
En este marco, Sara Hussein, jefa de la Misión de Investigación de las Naciones Unidas sobre Irán, hizo una tajante presentación, donde remarcó la gravedad de la situación. «La información que hemos recopilado indica graves violaciones de derechos humanos, incluido el uso desproporcionado de la fuerza, que ha provocado asesinatos y lesiones arbitrarias, tortura, violencia sexual, arrestos y detenciones arbitrarias y la obtención de confesiones forzadas», expuso.
La funcionaria explicó que los informes indican que, a partir de la noche del 8 de enero, las fuerzas de seguridad comenzaron con el uso de una violencia generalizada y brutal que se mantiene hasta hoy. Según detalló, para los operativos utilizaron rifles de asalto y ametralladoras, lo que provocó un impactante número de víctimas fatales. «Las fuerzas dispararon munición letal contra poblaciones que no representaban una amenaza para la vida humana», reclamó.
La decisión del organismo internacional
Frente a estos lamentables y alarmantes informes, Volker Turk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, pidió a las autoridades del régimen de Teherán revisar, revertir y poner fin a su represión violenta, un pedido que incluye a los juicios sumarios y a las sentencias desproporcionadas. Además, pidieron la inmediata liberación de todas las personas detenidas arbitrariamente y la reconexión de los servicios de telecomunicaciones.
La autoridad internacional destacó también la necesidad de poner fin a una prolongada impunidad por las violaciones a los derechos humanos. «Exijo rendiciones de cuenta, con investigaciones independientes sobre todas las transgresiones, dando conformidad a los estándares de derechos internacionales. «También hago un llamamiento a las autoridades para que inicien reformas que incluyan medidas para reconstruir la confianza y reparar el contrato social», sentenció Turk.
