Las autoridades de los Estados Unidos hicieron público que había concluido una operación contra el narcotráfico internacional sin antecedentes. Se trató de un operativo en el que colaboraron activamente la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) y las autoridades ecuatorianas, que logró poner fin a la organización transnacional de narcotráfico que responde al nombre de Hernán Ruilova Barzola, una organización directamente relacionada con el cártel ecuatoriano de «Los Lobos».
Despliegue internacional y resultados de la operación
Cuando se trata de dar un golpe a las mafias del narcotráfico, se requiere una coordinación multilateral compleja, larga, que incluye desde un país de América del Sur como Ecuador hasta varias naciones como Estados Unidos, Bélgica, Italia, Países Bajos o España.
El trabajo conjunto se extendió por más de un año, ya que oficialmente se puso en marcha en el mes de enero de 2025 bajo el rigor de la coordinación de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos para aprehender a muchos. A fin de dimensionar el alcance del mismo, el operativo contó con también más de 100 agentes de policía y estuvo en el lugar de los hechos un contingente de 40 funcionarios de la autoridad judicial de los distintos países.
Los grupos de acción y entradas de registro se concentraron en las provincias ecuatorianas de Guayas, El Oro y Loja y centraron el esfuerzo logístico en las importantes ciudades de Guayaquil y Machala, que eran los centros de operaciones de la red criminal. El resultado de esta labor titánica fue el de 26 registros en diferentes domicilios y 16 detenidos, además de un objetivo alto, y otras cuatro personas citadas para ser interrogadas.
El modus operandi: fruta, puertos y fachada
La eficacia de esta red delictiva residía en su capacidad para coordinar envíos de grandes cantidades de carga y transatlántica, mediante el encubrimiento de sus actividades ilegales. Este grupo criminal estaba directamente implicado en el tráfico de cocaína a gran escala hacia el continente europeo, haciendo uso de empresas exportadoras de frutas completamente legales como su elemento central.
Los miembros de «Los Lobos», para sortear los controles aduaneros de los puertos, escondían la droga dentro de un envío de exportación lícita, ubicando muy cerca de la parte superior de los envíos en contenedores refrigerados de fruta. Gracias a la regulación del sistema y la introducción de numerosas alertas tempranas respecto a contenedores sospechosos de destino Europa, las autoridades lograron coordinar buenas operaciones de registro y de aprehensión de millones de euros en los días que precedieron a la desarticulación definitiva de la organización.
Este meticuloso seguimiento de las rutas de transporte ayudó a los investigadores a interceptar 572 kilogramos de droga en Ecuador; 2,6 toneladas en los Países Bajos, en febrero de 2025; 1,1 toneladas en el puerto de Róterdam, el 2 de junio de 2025; y otro importante envío de 3165 toneladas en Bélgica.
La conexión albanesa y la amplia red por Europa
Las persistentes tareas de vigilancias y trabajos de inteligencia sacaron también a la luz tener un acuerdo intercontinental. La pesquisa formalizó la colaboración entre el cártel ecuatoriano de «Los Lobos» y una peligrosa organización de tráfico de drogas albanesa. Este pacto estratégico les permitía negociar los estupefacientes de manera segura. Para poder garantizar los acuerdos establecidos y planificar la logística con una precisión cabal, los socios de la mafia albanesa iban hasta el mismo Ecuador para poder dirigir el envío de los cargamentos a gran escala.
Europol ha advertido públicamente de que estas redes mafiosas presentan una especial capacidad de adaptación a la presión policial a través del uso constante de puertos más pequeños, transbordos ilegales en alta mar y métodos de ocultación cada vez más sofisticados.
