A través de sus redes sociales oficiales, el heredero del último rey de Teherán, Reza Pahlavi, celebró la noticia del asesinato del ayatolá Ali Jamenei en el marco de los ataques estadounidenses e israelíes lanzados sobre territorio iraní en la jornada del sábado. Además, realizó un llamado a los funcionarios restantes del régimen en el que les exige que depongan sus armas ante «la nación iraní», le declaren su lealtad y se comprometan con su plan para el futuro inmediato del país.
La familia real celebra el asesinato del «Zahhak»
Tras confirmarse la noticia del asesinato del líder supremo iraní, Ali Jamenei, el régimen de Teherán inició el proceso de transición que incluye la designación del reemplazante de Jamenei, lo que podría significar un cambio considerable en los acontecimientos inmediatos en Medio Oriente.
No obstante, mientras algunos lloran la muerte de un líder espiritual y político, muchos otros celebran la caída de un tirano y la acefalía de un régimen sostenido por la violencia, la represión y el terror. En este sentido, el heredero del último sah de Teherán, Ciro Reza Pahlavi, felicitó con vehemencia que el régimen iraní perdiera a su figura principal.
«Mis compatriotas, Alí Jamenei, el Zahhakk de nuestro tiempo (el demonio que, hace apenas unas semanas, ordenó la masacre de decenas de miles de los hijos e hijas más distinguidos de Irán) ha desaparecido», celebró el príncipe iraní por medio de una publicación en su cuenta oficial de X, y agregó que «con su vergonzosa muerte y la de muchos de sus designados y aliados, la República Islámica exhala sus últimos suspiros».
Apuntando a un cambio total
Pahlavi agradeció por «su voluntad y valentía» a los encargados de llevar adelante el ataque contra Irán, así como a los ciudadanos y civiles que han acompañado las protestas y manifestaciones en contra de un régimen que «pronto será relegado al basurero de la historia».
«La gran nación de Irán busca la caída total de la República Islámica, y nosotros derribaremos a este régimen demoníaco», espetó el príncipe exiliado, para inmediatamente después dirigir un mensaje a los «funcionarios de esta república del terror»: «Ríndanse a la nación iraní. Declaren su lealtad a mi plan y a nuestro marco de transición, y entreguen el poder sin más derramamiento de sangre».
Por otra parte, el aspirante a mandatario iraní anticipó que «cualquier intento de los remanentes del régimen de nombrar un sucesor para Jamenei está condenado al fracaso. Quienquiera que coloquen en su puesto no solo carecerá de legitimidad, sino que también será cómplice de los crímenes de este régimen». Además, exhortó a los efectivos de las fuerzas militares y de seguridad interior a usar sus armas para «defender a la gran nación de Irán, no a la república del crimen, la violencia y sus criminales antiiraníes. Únanse al pueblo de Irán y a la revolución del león y el sol».
Un llamado a ocupar las calles
A modo de cierre, y como vienen alentando varios dirigentes internacionales, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu entre ellos, Pahlavi se dirigió a la ciudadanía iraní, a quienes les solicitó que se mantengan alertas y preparados. «La muerte del déspota de nuestro tiempo, aunque marca el comienzo de nuestra gran celebración nacional, no es el final del camino», aseguró.
«El momento de una presencia generalizada y decisiva en las calles está muy cerca. Les pido que, manteniendo su seguridad, demuestren su satisfacción y apoyo ante el aplastamiento de la República Islámica mediante cánticos nocturnos y que exijan el futuro de Irán», señaló el príncipe iraní, para luego enviar un mensaje a sus conciudadanos en el exilio: «Intensifiquen sus esfuerzos. Hagan que el mundo escuche el apoyo del pueblo iraní a esta intervención».
