El heredero del último sah de Teherán, Reza Pahlavi, agradeció a través de sus redes sociales el accionar coordinado entre los Estados Unidos y el Estado de Israel, tras una nueva operación militar directa que implicó el bombardeo de puntos estratégicos por todo el territorio iraní, y llamó a sus conciudadanos a consolidar la caída del régimen.
Primeras repercusiones
La noticia de un nuevo bombardeo táctico coordinado entre las fuerzas de los Estados Unidos y el Estado de Israel sobre la República Islámica de Irán ha generado ya una oleada de respuestas donde las celebraciones y felicitaciones han primado (al menos en Occidente) por sobre los pedidos de desescalada o las condenas enérgicas.
En este sentido, el príncipe heredero del trono de Teherán, Reza Ciro Pahlavi, lejos de condenar los bombardeos extranjeros sobre su país, celebró el ataque unilateral al régimen persa que desencadenó una oleada de violencia que incluyó el lanzamiento de misiles iraníes, no solamente contra territorio israelí, sino también contra bases militares estadounidenses estacionadas dentro del territorio de otros países de Medio Oriente.
El mensaje de Pahlavi
A través de su cuenta oficial de la red social X, el heredero iraní celebró que «la ayuda que el presidente de los Estados Unidos prometió al valiente pueblo iraní ya ha llegado». «Se trata de una intervención humanitaria, cuyo objetivo es la República Islámica, su aparato represivo y su maquinaria de asesinato, no el país y la gran nación de Irán», justificó.
No obstante, Pahlavi anticipó que «a pesar de la llegada de esta ayuda, la victoria final la alcanzaremos nosotros. Somos nosotros, el pueblo iraní, quienes culminaremos esta tarea en esta batalla final» y convocó a la ciudadanía iraní a prepararse porque «se acerca el momento de volver a las calles».
Por otra parte, el príncipe iraní envió un mensaje a las fuerzas de seguridad y soldados del régimen: «Ahora que la República Islámica se derrumba, mi mensaje al ejército, las fuerzas del orden y las fuerzas de seguridad del país es claro: han jurado proteger a Irán y a la nación iraní, no a la República Islámica y a sus líderes».
Pahlavi señaló que «su deber es defender al pueblo, no a un régimen que ha tomado a nuestra patria como rehén mediante la represión y el crimen» y los convocó a unirse a las protestas y a que «ayuden a garantizar una transición estable y segura» o a hundirse «con el barco de Jamenei y su régimen en ruinas». «Les pido que actúen con la máxima cautela para preservar la vida de los civiles y mis compatriotas. El pueblo iraní es su aliado natural y el aliado del mundo libre, y no olvidará su apoyo durante el período más difícil de la historia contemporánea de Irán», agregó.
Medio Oriente arde
El operativo estadounidense/israelí, bautizado como «Epic Fury» (Furia Épica), provocó una respuesta casi inmediata de las fuerzas de Teherán, que lanzaron una cantidad considerable de ataques, con especial concentración sobre los territorios israelíes, pero también sobre bases estadounidenses activas estacionadas en otros países soberanos de la región.
Entre los primeros en pronunciarse, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita condenó y denunció «en los términos más enérgicos la brutal agresión iraní y la flagrante violación de la soberanía de los Emiratos Árabes Unidos, el Reino de Bahréin, el Estado de Qatar, el Estado de Kuwait y el Reino Hachemita de Jordania, afirmando su plena solidaridad y apoyo a los países hermanos, y poniendo todas sus capacidades a su disposición para ayudarlos en las medidas que adopten, y advirtiendo de las graves consecuencias de la continua violación de la soberanía de los estados y de los principios del derecho internacional».
