El heredero del último sha de Irán, Reza Pahlavi, estuvo presente en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde mantuvo varias reuniones con funcionarios europeos de segunda línea y llevó a cabo un sentido discurso ante más de 200 mil personas en el que llamó a los ciudadanos iraníes dentro y fuera del país a apoyar y acompañar un cambio político y social en Teherán.
El hijo del sah presiona desde el exilio
Si bien parecen haber reducido su efervescencia, las tumultuosas protestas ocurridas a principio de año en Irán siguen generando repercusiones al día de hoy, que parecen vaticinar el inicio de la cuenta regresiva para el régimen de los ayatolás y en favor de una construcción política más democrática.
En este sentido, el hijo exiliado del último sha de Irán, Reza Pahlavi, volvió a expresar su intención de liderar al pueblo iraní en su transición hacia un futuro con mayor participación ciudadana por medio del modelo democrático secular, durante su discurso en un evento público llevado a cabo en paralelo a la Conferencia de Seguridad en Múnich, ante una multitud de más de 200 mil personas.
«Estoy aquí para garantizar una transición hacia un futuro democrático secular», aseguró ante los espectadores y agregó: «Me comprometo a ser el líder de la transición para que un día podamos tener la oportunidad final de decidir el destino de nuestro país a través de un proceso democrático y transparente hasta las urnas». La multitud congregada coreó «Javid shah» (larga vida al sha) acompañados por banderas con el emblema del león y el sol, símbolos de la monarquía iraní derrocada en 1979.
Al mismo tiempo, Pahlavi instó a los ciudadanos iraníes dentro y fuera del país a seguir y apoyar las protestas, proponiendo que se canten consignas en contra del régimen desde casa y tejados durante la noche del sábado y del domingo, sincronizadas con las manifestaciones en Alemania y otros países. En Washington y Los Ángeles, Estados Unidos, miles de personas se congregaron y marcharon para expresar su solidaridad con las protestas contra el régimen del ayatolá Ali Khamenei.
Liderar la transición sin coronación
Previo al acto en Múnich, el heredero de la corona de Teherán aseguró que no forma parte de sus planes imponerse como la cabeza de un nuevo régimen ni aceptará ser coronado. «Mi único objetivo es ver el día en que la gente iraní pueda finalmente ser capaz de elegir su futuro gobierno democrático. El día que eso ocurra, considero que es el fin de mi misión política en la vida», aseguró.
Además, Pahlavi reconoció su convencimiento de que cuenta con el total apoyo del pueblo iraní: «La gente en Irán cree en mi liderazgo, porque saben que no tengo nada que ganar», explicó, insistiendo en que no desea obtener ningún beneficio personal a cambio de su compromiso político con su pueblo.
Trump favorece un cambio de régimen
Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado en reiteradas ocasiones que considera que debe haber un cambio de régimen en Irán y anticipó que un segundo portaaviones fue despachado en dirección a Medio Oriente para incrementar la presión militar sobre Teherán y las milicias que lo apoyan y operan en la región.
En el momento de mayor tensión por las protestas dentro del territorio iraní, Trump había amenazado con una intervención militar para apoyar a los manifestantes que fueron brutalmente reprimidos por la Guardia Revolucionaria. «Al presidente Trump… El pueblo iraní le escuchó decir que la ayuda está en camino y tiene fe en usted. Ayúdelos», sentenció Pahlavi desde Múnich y agregó que «es hora de acabar con la República Islámica».
