El Papa León XIV se dirigió esta mañana al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede para su tradicional saludo de Año Nuevo. El Sumo Pontífice, lejos de hacer de este un encuentro protocolar, aprovechó la ocasión para realizar una radiografía dolorosa de la humanidad, expresando su preocupación por estado geopolítico del mundo.
En el Vaticano, León XIV advierte sobre la caída de la arquitectura de la paz construida después de 1945
El Obispo de Roma, aprovechó su primera gran audiencia geopolítica en la solemne Sala Regia, ante la atenta mirada de los embajadores de 184 países, para advertir que el sistema de derecho internacional nacido tras la Segunda Guerra Mundial se está desmoronando. El Papa señaló que el mundo ha aceptado culturalmente la violencia afirmando, en tono decepcionado, que:
«La violencia vuelve a estar de moda.»
El Papa denunció en su discurso, que el entusiasmo bélico está envolviendo a la humanidad, llevando a distintas partes del mundo a normalizar la muerte y la destrucción como herramientas válidas de política exterior. De la misma forma, emitió críticas hacia el sistema actual de derechos humanos, utilizando la metáfora de un «auténtico cortocircuito», para describir cómo el marco jurídico está siendo vaciado de contenido.
Es necesario reformar el sistema político internacional
Frente a la ineficacia de los organismos multilaterales, el Papa León XIV hizo convocó a una reforma urgente de las Naciones Unidas. Lamentó profundamente que lo que esté prevaleciendo sea la diplomacia de la fuerza, donde el más poderoso impone sus propias decisiones sin contrapesos éticos. Por esta razón, instó a la ONU a centrarse en políticas destinadas a la unidad de la familia humana.
En una demostración de su formación como agustino, el Papa citó la Ciudad de Dios de San Agustín para ilustrar la psicología detrás de los conflictos modernos. Explicó que incluso quienes buscan la guerra desean la paz, pero una paz a su medida e impuesta por la victoria y la sumisión del otro. Con esta reflexión intenta advertir sobre el nacionalismo excesivo y la distorsión del ideal del líder político.
Acontecimientos clave que encienden la reacción del Papa
La preocupación del Pontífice se centró especialmente en América Latina, con un principal foco en la situación de Venezuela. Hizo referencia a la intervención militar por parte de Estados Unidos, denunciando el uso de la fuerza y la violación de las fronteras del país caribeño, clamando a su vez por soluciones políticas pacíficas en Venezuela, que respeten la voluntad del pueblo.
Con este movimiento, el Papa teme, con la administración de Donald Trump en la Casa Blanca, una vuelta al nacionalismo agresivo. A este hecho, le agregó la reciente decisión de Estados Unidos de retirarse de varias entidades de la ONU, en lo que percibe como una actitud que rechaza el diálogo e impone su voluntad de manera unilateral.
El Papa León XIV sigue observando los conflictos a nivel mundial
En el mismo contexto, se ha encontrado con el surgimiento de un evento inusual en el comienzo de este 2026. La renovada presión de Estados Unidos hacia Dinamarca sobre Groenlandia, ha generado fricciones dentro de la OTAN y una sensación de inestabilidad incluso entre los aliados internacionales de esta organización. El Sumo Sacerdote, añade este movimiento a su temor sobre la agenda, donde la ambición de dominio supera la cooperación.
Asimismo, el Papa dirigió la mirada hacia los conflictos que azotan a las regiones de Gaza y Ucrania, las cuales no solo continúan en este inicio de 2026, sino que parecieran empezar a normalizarse. El Papa León XIV, observa que el derecho internacional humanitario se ha convertido en una sugerencia opcional, quedando los civiles como objetivos directos de las agresiones y conflictos.
