Pete Hegseth afirmó que la Coalición Anticárteles de las Américas está realizando un trabajo intenso, en el marco de la cumbre denominada «Escudo de las Américas», llevando la lucha directamente al territorio de los cárteles criminales, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, en un mensaje que busca consolidar la coalición hemisférica como el eje central de la nueva estrategia de seguridad de Washington en el continente. El secretario de Guerra presentó esta iniciativa como un viraje de la ofensiva hacia el territorio de las organizaciones narcotraficantes, extendiendo la respuesta más allá de la frontera sur de Estados Unidos.
La Coalición Anticárteles de las Américas y el papel de Donald Trump
La Coalición Anticárteles de las Américas fue presentada durante la Conferencia Inaugural de las Américas contra los Cárteles, celebrada en la sede del Comando Sur de Estados Unidos en Doral, Florida, la cual reunió a más de 18 países de América Latina y el Caribe, sobre todo aquellos con gobiernos de derecha alineados ideológicamente con la administración de Donald Trump.
El plan implica una coordinación militar y de inteligencia que busca detectar, desmantelar y destruir redes de narcoterrorismo que operan en el continente, bajo la supervisión del Departamento de Guerra y del Comando Sur. Donald Trump se ha descrito como el artífice de esta estrategia, al firmar una orden ejecutiva que designó a los principales cárteles como Organizaciones Terroristas Designadas, lo que amplió las herramientas legales, militares y diplomáticas de Estados Unidos para atacarlos como si fueran grupos terroristas.
Pete Hegseth, por su parte, dejó claro que, bajo este marco, el objetivo ya no es solo interceptar drogas en la frontera, sino llevar la guerra a los campos de cultivo, campamentos y estructuras de mando de los cárteles, incluso con acciones militares estadounidenses en el interior de varios países de la región.
Según Pete Hegseth, ahora la lucha estará dirigida al territorio de los cárteles
En su discurso ante la Conferencia Anticárteles, Pete Hegseth afirmó que Estados Unidos está listo para actuar en solitario en caso de que sus socios no asuman su parte del trabajo, y que la coalición es, en la práctica, un «cartel de naciones» unido para derrotar a las organizaciones de droga que el gobierno de Washington considera como terroristas en el hemisferio.
El secretario subrayó, además, que la ofensiva se ha extendido desde el Caribe hasta operaciones terrestres en el interior de algunos países, y que el objetivo de la coalición es eliminar líderes, infraestructura y capacidad de producción de fentanilo y de cocaína. Además, se han anunciado cinco mesas de trabajo para coordinar acciones conjuntas en áreas como inteligencia, operaciones militares, sanciones económicas, control de armas de fuego y repatriación de deportados.
Países alineados ideológicamente con Donald Trump, como Argentina, República Dominicana, Honduras y otros se han sumado al acuerdo, mientras que naciones como México, Colombia y Brasil no asistieron a la cumbre.
Para Hegseth y el resto de la administración, el concepto de llevar la lucha «directamente a los cárteles» implica realizar ataques preventivos y precisos contra líderes y campamentos, coordinar operaciones conjuntas antidrogas en el mar y en tierra, y ejercer presión diplomática y económica para aislar a las redes criminales dentro de los países donde operan.
El secretario de Guerra destacó además que, bajo Trump, el gobierno ha reducido el flujo de fentanilo hacia Estados Unidos y ha intensificado operaciones como la denominada «Lanza del Sur». La declaración de Hegseth refuerza la idea de que Estados Unidos se ha vuelto más agresivo en el combate al narcotráfico, teniendo en cuenta que además ha creado una coalición de países afines para convertir la lucha contra los cárteles en una campaña de guerra hemisférica.
