Los líderes concretaron el esperado encuentro luego de un año de relaciones tensas que dejaron a Gustavo Petro sin permiso para ingresar a EE. UU. y a Colombia sin fondos para la lucha contra el crimen organizado. Y, aunque aún no se conocieron partes oficiales, Gustavo Petro reveló algunos gestos de amabilidad de Trump que anticipan la reconciliación entre ambos.
La crítica relación entre Trump y Petro
Con el lanzamiento de la campaña expansionista de Estados Unidos y la llegada de las Fuerzas Armadas norteamericanas a las aguas del Caribe y del Pacífico, el vínculo entre Gustavo Petro y el presidente republicano se vio envuelto en polémicas que acentuaron el distanciamiento ideológico entre las partes.
Representante de la izquierda latinoamericana, el colombiano condenó las pretensiones de injerencia de la potencia en las problemáticas políticas y de seguridad que afectan a la región, denunciando la Operación Lanza del Sur como una maniobra de transgresión de los principios del derecho internacional.
Ante el creciente conteo de decesos en los botes derrumbados por los ataques de las tropas de Pete Hegseth, Petro tampoco dudó en condenar los «asesinatos» de Estados Unidos, que se cobraron la vida de civiles extranjeros y se vieron agravados por concretarse sin motivos comprobables.
Pero el conflicto diplomático estalló tras los dichos del mandatario el pasado septiembre cuando, durante su participación en la Asamblea General de la ONU, instó a los soldados estadounidenses a desobedecer las órdenes de la administración, gesto que fue castigado por el gobierno republicano con la revocación de su visa.
Al mes siguiente, la polémica continuó su curso luego de que Trump calificara a su homólogo como un «líder narcotraficante» y su gestión confirmara el ingreso del líder zurdo a la lista Clinton de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, bajo sospecha de colaborar con la proliferación de los cárteles y de que su campaña presidencial fuera financiada con dinero ilícito.
Asimismo, en octubre se anunció la interrupción de la millonaria asistencia proporcionada desde la potencia a Colombia para el combate del narcotráfico, al considerarse que el país no cumplió con los estándares esperados ni demostró compromiso con la causa.
Con estos antecedentes, y presionado por las recientes amenazas de Trump de repetir la intervención militar que puso en jaque al gobierno de Nicolás Maduro, Gustavo Petro se apersonó este martes en Washington para restablecer el diálogo con el norteamericano.
Histórica reunión en la Casa Blanca
Programado para horas del mediodía, el encuentro entre Petro y Trump mantuvo en vilo a la prensa internacional, que aún espera por los respectivos comunicados oficiales que den cuenta de los avances y posibles acuerdos registrados en el intercambio.
Según CNN, el líder latino llegó a la Casa Blanca alrededor de las 11 a.m. (hora local), trasladado en un vehículo del Servicio Secreto de EE. UU. En ese instante, y fiel a su estilo tuitero, Petro adelantó que la problemática del narcotráfico sería el principal tema de debate, con foco en el respeto por la soberanía nacional.
A continuación, el mundo pudo conocer los primeros detalles de la reunión gracias al registro de la Presidencia de Colombia y del personal de la Casa Blanca, desde donde compartieron las primeras postales que mostraron a Petro y a Trump haciendo el clásico paseo por el corredor de los presidentes norteamericanos.
Más tarde, el latino reflexionó acerca de la histórica imagen con palabras que dieron cuenta del panorama incierto para LATAM: «Recorrimos el corredor de los presidentes estadounidenses (…) Recorre uno la historia, pero siempre hay un muro, al final: ¿qué sigue?», se interrogó.
También se dieron a conocer imágenes de ambos líderes discutiendo en el Salón Oval, en compañía de figuras de peso como Marco Rubio y JD Vance, además de los integrantes de la delegación de Colombia.
«Amor por Colombia»: el souvenir de Trump
Evidenciando entusiasmo por su acercamiento con el estadounidense, Petro reveló a los internautas de la red social X el obsequio que el anfitrión le otorgó: un documento firmado por Trump, acompañado por la fotografía de los líderes estrechando manos. «Gustavo, un gran honor. Amor a Colombia», fue el mensaje que plasmó, de puño y letra, el republicano.
