El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ofreció una conferencia de prensa durante la mañana de este jueves para detallar los pasos a seguir de cara al escenario bélico en Medio Oriente. A pesar de haber anunciado un distanciamiento respecto a la postura de Estados Unidos en la guerra, negando el envío de tropas a la región, Starmer rectificó su postura y lo comunicó tras la reunión de emergencia del Comité COBRA. Ante la prensa, confirmó el despliegue de cuatro cazas Typhoon con destino a Qatar, involucrando a su país tras los bombardeos registrados en la base militar británica en Chipre.
Cambio de postura
El estallido del enfrentamiento, con los ataques catalogados como «preventivos» de Estados Unidos e Israel sobre Irán, generó movimientos clave y represalias por parte del régimen iraní que tuvieron como objetivo países aliados de los estadounidenses. Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Omán, Bahréin, Kuwait y Arabia Saudita fueron algunos de los afectados por los misiles y drones iraníes.
Ante esta decisión, Keir Starmer había optado por tomar una posición conciliadora el pasado fin de semana, declarando que esperaría que la salida diplomática fuera la única viable, pero solicitando que Irán «abandone sus ambiciones nucleares». Sin embargo, los ataques en el Golfo junto con los bombardeos registrados en bases británicas en Chipre generaron un cambio de posición.
Reino Unido confirma que enviará más tropas a Medio Oriente
Keir Starmer anunció desde Downing Street que, a raíz de los recientes ataques contra la base británica RAF Akrotiri en Chipre, por la explosión de un dron iraní lanzado desde Beirut, acelerará el envío de cazas Typhoon hacia Qatar para reforzar la vigilancia aérea en medio del conflicto protagonizado por Irán, Israel y Estados Unidos. En total, cuatro de estos aviones de última generación serán enviados y se sumarán helicópteros Wildcat con capacidad antidron rumbo a Chipre.
Además, se anunció que el secretario de Defensa de Reino Unido, John Healey, viajará a Chipre en persona para coordinar las operaciones militares y las fuerzas se mantienen en alerta ante posibles nuevas ofensivas de Irán. En la misma conferencia, Starmer informó que 4000 británicos han regresado al país tras ser evacuados de Emiratos Árabes Unidos, uno de los países afectados por el conflicto. También, reportaron que 140 mil ciudadanos británicos recibirán asistencia en la región.
«La posición británica de larga data indica que el mejor camino para el régimen y para el mundo es un acuerdo negociado con Irán en el que renuncien a sus ambiciones nucleares», comenzó declarando Starmer para añadir que la situación cambió cuando Irán atacó a países del Golfo y a países aliados. «Irán ha disparado drones y misiles contra 10 países que no los atacaron», argumentó para el cambio de postura.
Ante las críticas de Trump, quien acusó al primer ministro de Reino Unido de no responder con decisión, Starmer respondió: «Me corresponde a mí tomar las decisiones que considero que están en el mejor interés del Reino Unido. No hay nada polémico en eso». Dentro del país también existió una presión latente por parte de la oposición, quien exigía la presencia de activos militares en Chipre y cercanías.
Los próximos pasos
Para concluir sobre la participación de Reino Unido en el conflicto, pero con solo un refuerzo de las defensas y no con acciones ofensivas, Starmer explicó que no hay un plazo estimado para el conflicto. «Eso se tendrá que ver con la negociación cuando se llegue a los temas centrales como el de la capacidad nuclear», dijo. En cuanto a operaciones en conjunto, no habló al respecto, pero aseguró que están trabajando con Estados Unidos para el uso de instalaciones militares británicas para el beneficio de la administración Trump.
