La falta de respuestas por parte de Rusia a las propuestas diplomáticas para resolver el conflicto generó una fuerte indignación en la comunidad internacional. En este marco, Europa decidió presentar un nuevo paquete de sanciones contra el Kremlin, el cual tiene el objetivo de debilitar su economía y socavar sus capacidades bélicas. A través de esta presión, junto al apoyo militar a Ucrania, la Unión Europea tiene la esperanza de terminar esta guerra.
Una postura polémica
Esta semana, Rusia, Ucrania y Estados Unidos participaron de una reunión en Abu Dabi, a la que las autoridades calificaron como «productiva». La idea, según los cronogramas oficiales, era que la conversación entre EE. UU. y Moscú continúe este jueves, con el objetivo de avanzar con acuerdos que permitan frenar el conflicto, que está pronto a cumplir 4 años. Hasta ese momento, todo parecía marchar acorde al plan.
Sin embargo, en medio de este acercamiento diplomático, el Kremlin lanzó un nuevo bombardeo masivo contra territorio ucraniano. Más de 300 drones, siete misiles, entre ellos dos hipersónicos, cayeron sobre Bélgorod, Zaporiyia y muchas otras localidades todavía no especificadas. Incluso, autoridades locales confirmaron la existencia de víctimas fatales a causa de estos ataques.
Desde la Fuerza Aérea de Kiev afirman que hubo otros siete misiles rusos que no lograron alcanzar los objetivos gracias a las acciones de sus tropas. Así también destacan que este no es un caso aislado, sino que cada noche se registran constantes ataques con vehículos no tripulados y misiles sobre sus respectivas retaguardias. Se trata de un escenario complicado para su sistema energético, que es el más afectado.
Sanciones contra Rusia
Frente a la falta de respuestas por parte de Rusia, Europa tomó la decisión de presentar una nueva ronda de sanciones energéticas, económicas y comerciales. En un principio, la idea de la Comisión Europea era que este vigésimo paquete de infracciones entre en vigor el 24 de febrero, una vez que el conflicto cumpla 4 años. Sin embargo, la situación parece haber acelerado el proceso.
Una de las principales medidas que se contemplaría en esta ronda de penalizaciones sería la prohibición completa de los servicios marítimos para el petróleo. De esta forma, la UE pretende reducir aún más los ingresos del Kremlin y dificultar la comercialización de su crudo. Según explicó Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, solo la presión llevaría a Rusia a sentarse en la mesa de negociaciones, por lo que estas sanciones serían claves.
Horas después del comunicado de Von der Leyen y de los bombardeos registrados contra Ucrania, Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Externos, confirmó la presentación de este paquete de penalizaciones contra el Kremlin. «Rusia sigue respondiendo a la diplomacia con misiles. Estamos decididos a hacer que esa lección sea dolorosamente costosa», advirtió la funcionaria.
En su descargo, la representante de la UE advirtió que el Kremlin no es invencible y estas infracciones podrían ser cruciales para obligarlos a negociar la paz. «En el campo de batalla, su ejército se estanca. En casa, su economía se resquebraja. Más presión, junto con nuestros socios, y un mayor apoyo militar a Ucrania pueden acortar esta guerra», escribió Kallas en su cuenta oficial de X.
Graves acusaciones del Kremlin
En este marco, el Kremlin defiende su postura con una grave acusación contra Ucrania. Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso, resalta que los ataques fueron una respuesta directa al atentado perpetrado por Kiev contra Vladímir Alexéyev, número dos de la inteligencia militar. Según explicó, este ataque representa una clara provocación y tiene la intención de abortar el proceso de negociación para conseguir la paz después de 4 años de conflicto.
