Este viernes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia compartió un informe con datos alarmantes sobre los crímenes perpetrados por el régimen de Kiev durante el 2025. En este documento, destacan que a lo largo de este año Ucrania lanzó más de 350 bombardeos masivos, lo que dejó un saldo de más de 1000 víctimas fatales, entre ellas 22 niños. Con esta cifra, el total de muertes de civiles rusos alcanza los 7746 desde el inicio del conflicto, en 2022.
Bombardeos y sanciones
El informe presentado por el Gobierno ruso salió a la luz en un contexto complicado para el Kremlin a causa de posibles nuevas sanciones por parte de la Unión Europea. Este viernes, tras un nuevo bombardeo contra territorio ucraniano, la Unión Europea confirmó la presentación del vigésimo paquete de sanciones energéticas, comerciales y económicas contra Rusia, a quien acusa de no responder a los llamados diplomáticos.
A través de estas nuevas penalizaciones, Europa y los aliados de Kiev pretenden cortar el flujo financiero del Kremlin y, al mismo tiempo, socavar sus capacidades bélicas. Desde la Unión Europea destacan que Moscú no es invencible y eso se ve reflejado en la crisis económica registrada dentro del país. Esto, sumado a las constantes bajas en su ejército, deja entrever el complicado escenario al que se enfrenta Vladímir Putin actualmente.
Cabe resaltar que el anuncio de las sanciones tuvo lugar luego de confirmarse un nuevo bombardeo masivo por parte de Rusia. Según las autoridades de Kiev, localidades como Bergórod, Zaporiyia, entre muchas otras, recibieron el ataque de más de 300 drones, siete misiles, incluidos dos misiles hipersónicos, causando la muerte de civiles y daños bastante graves a infraestructura energética local.
El informe del Kremlin
Desde Moscú aseguran que estas acciones forman parte de una respuesta directa al atentado perpetrado por Kiev contra Vladímir Alexéyev, la segunda figura más importante de la inteligencia militar. De acuerdo a estas aclaraciones, los ataques contra sus líderes responden a una estrategia específica de Ucrania, la cual consiste en socavar las conversaciones por la paz, algo de lo que las autoridades rusas hablan en el nuevo informe presentado.
A través de su cuenta oficial de X, el Kremlin compartió un informe con el recuento de los crímenes cometidos por Kiev en 2025. El documento confirma que, solo en 2025, los grupos armados enemigos dispararon más de 130 000 municiones contra instalaciones civiles, mientras que el número de bombardeos sobrepasó los 350. Se trata de un notable incremento respecto a las cifras registradas en 2024.
En el informe, las autoridades rusas destacan que el aumento de los ataques se registró principalmente en períodos en los que se intentaba avanzar con el proceso de negociación, incluidas las iniciativas estadounidenses. «Estas acciones pueden ser vistas como un enfoque sistemático de Kiev destinado a socavar las iniciativas de paz», reza la misiva compartida este viernes por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Cifras alarmantes de la guerra
En otra instancia del documento, Moscú aclaró que, durante los últimos 12 meses, al menos 6438 civiles se vieron afectados por los ataques criminales ucranianos. De esa cantidad, 5418 personas resultaron heridas y 1065 personas murieron, entre ellas, 22 niños. El menor de las víctimas fatales que perdió la vida a causa de la estrategia ofensiva enemiga tenía tan solo 3 años.
Desde el inicio de la guerra, en febrero de 2022, las decisiones erróneas del régimen de Volodímir Zelenski afectaron a más de 26 000 personas, incluyendo no menos de 18 402 heridos o mutilados. Estas órdenes criminales ocasionaron 7746 víctimas fatales confirmadas en total, aunque se estima que el número puede continuar en aumento por los heridos graves hospitalizados y las muertes no contabilizadas.
De acuerdo al Gobierno ruso, la postura de Kiev, a diferencia de lo que piensa todo el mundo, es la que impide avanzar con las negociaciones. Mientras tanto, los repetidos ataques contra su infraestructura energética ponen en peligro a toda la población, ya que provocaría la liberación de «elementos peligrosos».
