Desde Rusia, ratificaron la decisión de Vladimir Putin de continuar con la avanzada sobre las tierras ucranianas, hasta tanto no se concrete una negociación con la contraparte. Mientras tanto, Volodímir Zelenski exigió la toma de medidas internacionales contra su oponente desde el Foro de Davos.
La participación de Zelenski en Davos
Desde el Foro Económico Mundial, el presidente de Ucrania denunció las atrocidades cometidas por el ejército que responde a las órdenes del Kremlin y, sin rodeos, exigió que Vladimir Putin sea llevado ante tribunales para ser juzgado por los crímenes avalados durante su administración.
«Llevan a Nicolás Maduro a juicio, pero a Putin no», reclamó Zelenski ante los diplomáticos más importantes del mundo, que a lo largo de esta semana se dieron cita en Suiza para discutir las principales problemáticas globales, incluyendo el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia.
En esta línea, exigió la toma de medidas contundentes para limitar los recursos financieros de la ex Unión Soviética y debilitar su desempeño en la guerra. «El petróleo ruso debe ser detenido, confiscado y vendido para beneficio propio», sentenció.
Y agregó una sencilla explicación para su propuesta: «¿Por qué? Si Putin no tiene dinero, no hay guerra para Europa». En provecho de la discusión sobre la seguridad de Groenlandia, el mandatario deslizó que son buques de origen ruso los que amenazan a la isla, y que solo su nación cuenta con el conocimiento necesario para combatirlos.
Con la seguridad de conocer la estrategia de las fuerzas de Moscú y de contar con los recursos armamentísticos necesarios, Zelenski deslizó que «si Ucrania estuviera en la OTAN —pero no lo estamos—» resolvería el problema de los barcos rusos «si nos lo pidieran». «Tenemos la experiencia y las armas para garantizar que no quede ni uno solo de esos barcos», aseguró.
Otra de las demandas presentadas a la comunidad internacional giró en torno a la libertad que aún tiene Rusia de importar elementos para la fabricación de los mismos misiles balísticos con los que arremetió contra la infraestructura energética del país, dejando a la población expuesta a -20°C, sin luz ni calefacción.
«Rusia no podría construir ningún misil balístico ni de crucero sin componentes críticos de otros países», afirmó, por lo que remarcó la urgencia de cortar el suministro de insumos para interrumpir la producción masiva de los mismos. Asimismo, el líder exigió sanciones contra el régimen de Irán, uno de los principales aliados de Moscú.
Rusia ratifica su decisión de continuar con los ataques
Pese al tenso panorama internacional y a las frágiles relaciones con Estados Unidos, principal mediador en el enfrentamiento con Ucrania, funcionarios allegados al Kremlin aseguraron este viernes que la nación está dispuesta a continuar marcando presencia en el campo de batalla hasta conquistar sus objetivos militares.
Yuri Ushakov, asesor presidencial y diplomático histórico de la administración de Putin, emitió declaraciones en las que aseguró que, si bien su presidente tiene sus esfuerzos abocados en alcanzar una resolución a la crisis de Ucrania por medios «políticos y diplomáticos», no cesará en su cruzada de conquista hasta tanto no haya un acuerdo sólido.
«Mientras esto no suceda, Rusia persistirá en sus esfuerzos constantes para lograr los objetivos de la operación militar especial en el campo de batalla», adelantó. Asimismo, reveló algunos detalles de la reunión compartida entre Putin y el líder de la comitiva de negociaciones de Estados Unidos, Steve Witkoff.
Detalles del mano a mano entre Trump y Witkoff
Para sorpresa del mundo, Ushakov afirmó que las conversaciones del jueves entre el enviado de Trump y el líder ruso se extendieron por más de 4 horas, constituyendo un histórico intercambio «franco y sincero», aunque la cuestión territorial continúa siendo el obstáculo principal para un acuerdo definitivo.
Como fruto del productivo encuentro, anunció que se concretará la primera reunión de trabajo trilateral, entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos. Sorprendentemente, el evento tendrá lugar hoy en Abu Dabi, donde también mantendrán encuentros las delegaciones rusas y norteamericanas, paralelamente.
