Desde hace varios años, el senador Bernie Sanders se ha destacado como una de las voces más críticas hacia el presidente Donald Trump, tanto durante su primer mandato, como en el que se encuentra vigente. De ese modo, Sanders ha realizado el día de hoy una de las acusaciones más graves de los últimos años, hacia el republicano, pues ha afirmado que este ha hipotecado el futuro del país para enriquecer aún más a los empresarios petroleros.
El mensaje de Bernie Sanders es una crítica de una persona que ya está cansada de ver cómo se pierden los valores de su país
A pesar de sus 84 años, Bernie Sanders se mantiene como el líder de la resistencia progresista en contra del partido republicano liderado por Trump, al que califica como una oligarquía de derecha. Declara, que la administración actual en la Casa Blanca no ha hecho más que consolidar el poder en las manos de unos cuantos multimillonarios como Elon Musk, con políticas que van en contra de los trabajadores.
De esa manera, a través de sus redes sociales, el senador demócrata Bernie Sanders, acusó de forma pública al presidente Trump de beneficiar a los grandes empresarios petroleros, con políticas que no hacen más que hipotecar el futuro de los Estados Unidos. Su acusación, se basa en la desregulación ambiental sin precedentes, que se está llevando a cabo durante el segundo año de mandato del republicano.
La denuncia de Bernie Sanders hacia Trump en este momento no es coincidencia, ya que el senador por Vermont afirma que el presidente ha eliminado la autoridad del gobierno para combatir el cambio climático. Señala, que Trump no solamente ignora la irrefutable evidencia científica, que ha calificado al calentamiento global como una amenaza existencial, sino que al hacerlo condena a las próximas generaciones.
No más controlar el cambio climático, una de las movidas más devastadoras para el ambiente en los últimos años
Las quejas del senador Sanders, provienen de la decisión de la administración de Trump de revocar el Dictamen de Peligro del año 2009, donde se estableció que los gases de efecto invernadero amenazan la salud pública al igual que el bienestar de las personas que están expuestas a los mismos. Una medida, que fue anunciada el pasado jueves por el administrador de la EPA, Lee Zeldin y el propio presidente Trump.
Esta controvertida decisión del presidente Trump ha dejado al gobierno federal sin las bases jurídicas que le permitían limitar las emisiones de carbono y metano por parte de los vehículos, plantas de energía y por supuesto, operaciones petroleras. Una decisión, que ya ha sido catalogada como la acción desregulatoria más grande de la historia en los Estados Unidos.
Esta decisión, ha surgido de haber interpretado a conveniencia la sección 202 de la Ley de Aire Limpio pues, según Zeldin, el estatuto original que fue redactado hace más de 60 años, no tenía menciones del cambio climático. Por lo tanto, el gobierno federal no tiene ninguna autoridad para actuar sobre el fenómeno.
Trump va en contra de la ciencia mundial
Esta forma de ver las cosas por parte de la EPA y Trump, va directamente en contra del precedente que sentó la Corte Suprema hace casi dos décadas en el caso Massachusetts vs EPA. El fallo, que sentó las bases para considerar a los gases de efecto invernadero como indudables contaminantes del aire.
Con el propósito de justificar de manera lógica la decisión que va en contra de todo el consenso científico mundial, el Departamento de Energía formó un grupo de trabajo compuesto por científicos que han menospreciado reiteradas veces la urgencia de la crisis climática como Steve Koonin y Judith Curry, quienes durante su labor demostraron tener un profundo sesgo y animosidad hacia el consenso científico.
