Con el propósito de discutir las situaciones de Venezuela y Haití, los líderes de las dos principales organizaciones internacionales, la de las Naciones Unidas (ONU) y la de los Estados Americanos (OEA), se han reunido para fijar un curso claro con el que los países puedan actuar de manera coordinada. La intención fundamental es ayudar a superar las dificultades de ambos países, pues podrían llegar a perjudicar la estabilidad de toda la región.
Una reunión entre los secretarios de la ONU y la OEA con el objetivo de abordar las crisis actuales de la mejor manera posible
Esta reunión se da en un contexto de elevada tensión geopolítica en la región. Por lo tanto, cuando se presentan situaciones tan alarmantes como la intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela, y la toma de la gobernabilidad de Haití por las bandas criminales, este tipo de reuniones se vuelven necesarias para fijar la mejor ruta de acción posible.
La reunión fue informada por el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, quien anunció a través de sus redes sociales que había conversado con el secretario general de la ONU, António Guterres. El propósito del encuentro sería intercambiar sus puntos de vista respecto a las situaciones críticas en América Latina, tanto la de Venezuela como la de Haití.
En las fotografías que el secretario general de la OEA subió junto a la publicación, se pudo ver que la reunión se celebró en un formato virtual. Algo que se ha estado haciendo cada vez más frecuente, en virtud de la apretada agenda de ambas figuras y la dificultad logística de coordinar una reunión física. Especialmente, cuando no se trata de una reunión en la que esté involucrada la toma de decisiones.
Los acuerdos del encuentro
Según el secretario Ramdin de la OEA, junto al secretario Guterres acordaron seguir monitoreando de cerca la situación política que se está desarrollando en Venezuela. En virtud del ataque perpetrado por Estados Unidos para la captura de Nicolás Maduro y su esposa, en un acto que ha dividido a la comunidad internacional y ha generado una gran controversia debido a las implicaciones que podría tener en el futuro.
Ramdin destacó que, en este momento, tanto la OEA como la ONU tienen la necesidad de hacer todo lo posible para apoyar al pueblo venezolano a través del diálogo, el respeto al derecho internacional y por supuesto de los derechos humanos de cada habitante del país. Además, deben coordinar esfuerzos colectivos entre todos los países de la región para evitar mayor inestabilidad.
Mencionó, que también se abordó lo que está pasando en Haití, y señaló que es de suma importancia que la ONU y la OEA trabajen de forma conjunta para apoyar la seguridad y la gobernanza. También informó su interés en que se lleven a cabo los preparativos para que se realicen elecciones democráticas que permitan una transición política pacífica, en el futuro próximo.
Venezuela y Haití a merced de las armas, dos países en crisis
El pasado 3 de enero, Nicolás Maduro, quien ha dejado a uno de los países con mayor cantidad de recursos naturales en la miseria total, fue capturado por las fuerzas estadounidenses que lo acusan de narcoterrorismo. Comenzando así, un momento de incertidumbre para la población, que no sabe si el régimen chavista seguirá en el poder, o si Estados Unidos liderará la transición hacia un gobierno democrático.
Por su parte, tras el asesinato del presidente del país en 2021, Haití, que se encuentra gobernada por bandas criminales, está a la expectativa de lo que pueda lograr la nueva misión de seguridad de la ONU. A pesar de que la última terminó siendo un fracaso, luego de que varios países no cumplieran con su palabra de brindar apoyo al país.
