La 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF) maraca el punto de salida de la agenda mundial para el año. Entre el 19 y el 23 de enero la pequeña localidad alpina de Davos volverá a ser el centro de la toma de decisiones, con la reunión de jefes de Estado, líderes empresariales y miembros de la sociedad civil. Sin embargo, este encuentro no es un encuentro más. Para Borge Brende, el presidente del WEF, la reunión se produce «en el contexto geopolítico más complejo desde 1945». Un mundo fracturado por la guerra y las disputas comerciales hace que el foro haya establecido cinco preguntas clave para guiar el debate.
Las 5 preguntas que definirán la agenda
El Foro estructuró su programa en torno a interrogantes que buscan trascender el diagnóstico para encontrar soluciones prácticas:
- Cooperación en conflicto: ¿Cómo podemos cooperar en un mundo más conflictivo? Esta es quizás la pregunta más urgente, dado el aumento de tensiones bélicas y comerciales.
- Crecimiento: ¿Cómo podemos desbloquear nuevas fuentes de crecimiento? La economía global busca motores que impulsen el desarrollo en un entorno de incertidumbre.
- Capital humano: ¿Cómo podemos invertir mejor en las personas? El foco está en la educación, la salud y la adaptación laboral ante los cambios tecnológicos.
- Innovación responsable: ¿Cómo podemos desplegar la innovación a escala y de manera responsable? Se busca equilibrar el avance tecnológico con la ética y la seguridad.
- Sostenibilidad: ¿Cómo podemos construir prosperidad dentro de los límites planetarios? La crisis climática sigue siendo un eje transversal ineludible.
Las preocupaciones de fondo: cuestiones que no saben de respuestas simples
Más allá de las preguntas oficiales, el núcleo de los debates en Davos va a estar distribuido a partir de un conjunto de desigualdades complejas. Algunas preocupaciones que van a separar las conversaciones:
Automatización vs. Confianza Humana: una inteligencia artificial que avanza más rápido que las organizaciones y gobiernos pueden asimilar y mejora la eficiencia pero también la pérdida de privacidad, la desinformaci6n y el denominado. La dificultad será cómo adoptar esta tecnología sin destruir la confianza social que resulta necesaria para que funcione.
Cooperación Global vs. Intereses Nacionales: El Foro nace de la lógica de «los problemas como el cambio climático son intrínsecamente problemas transnacionales». Sin embargo, la realidad de hoy nos dice que organizaciones como la OTAN o la UE se encuentran fuertemente fragmentadas y el proteccionismo ha llegado para quedarse. La cuestión es si la cooperación es capaz de sobrevivir a un mundo en el que la competencia por recursos e influencia geopolítica aumenta.
Tablero de América Latina: presencias y ausencias
La participación de América Latina en Davos 2026 es un fiel reflejo del nuevo mapa de alianzas y tensiones.
Los presentes: El bloque conservador y pro-estadounidense
Javier Milei (Argentina): Este político, reconocido como uno de los principales aliados de Donald Trump en la región, tratará de repetir el eco del discurso del año pasado que, una vez más, opta por atacar las «ideologías woke».
Daniel Noboa (Ecuador): Con su asistencia, busca compartir criterios en torno a la seguridad o la economía de la mano de la administración Trump.
José Raúl Mulino (Panamá): Completa el tándem que le da continuidad a los mandatarios conservadores.
Los ausentes
Gustavo Petro (Colombia): Canceló su desplazamiento para realizar una bilateral con Donald Trump el día 3 de febrero. Esta decisión tiene que ver con reconducir una relación bilateral cuya complejidad se ha agudizado con la captura de Nicolás Maduro.
Claudia Sheinbaum (México): La presidenta mexicana no va a participar, ha delegado la representación en la ministra de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena.
Rodrigo Paz (Bolivia): Canceló su primer viaje internacional para no tener que pasar el mando temporal a su vicepresidente y rival político, Edmand Lara, priorizando la estabilidad en el seno del gobierno.
