Un grupo de expertos en derecho internacional y derechos humanos firmaron una carta en la que denuncian que los ataques contra escuelas, hospitales, viviendas civiles, la infraestructura civil y energética iraní podrían ser considerados como crímenes de guerra y una violación a la Carta de la ONU.
Una carta contra Trump
La intensificación de las hostilidades en Medio Oriente ha encendido todas las alarmas a nivel económico en el mundo, pero también a nivel social dentro de Irán. A medida que los días pasan, Estados Unidos e Israel siguen intensificando sus ataques y empiezan a apuntar contra infraestructura civil crítica como puentes y escuelas. Según algunas noticias, incluso han llegado a dañar hospitales y todavía sigue fresco el recuerdo de la escuela para niñas iraníes que fue destruida el primer día de los ataques.
En este sentido, la revista digital especializada Just Security divulgó una carta firmada por más de 100 expertos en derecho internacional y derechos humanos, entre los que se incluyen docentes universitarios, líderes de asociaciones de abogados, exasesores de gobierno, especialistas en derecho militar y ex jueces militares, en la que denuncian que los Estados Unidos, con el presidente Donald Trump a la cabeza, ha violado el derecho internacional desde el inicio de los ataques junto al Estado de Israel el pasado 28 de febrero, y su comportamiento a lo largo del conflicto no ha hecho más que reforzar esta premisa.
Denuncian violación de la Carta de la ONU
«El inicio de la campaña constituyó una clara violación de la Carta de las Naciones Unidas», explica la carta en su cuerpo, «y la conducta de las fuerzas estadounidenses desde entonces, así como las declaraciones de altos funcionarios del gobierno, suscitan serias preocupaciones sobre violaciones del derecho internacional, de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, incluidos posibles crímenes de guerra», agregó.
Cabe recordar que la Carta de la Organización de las Naciones Unidas no prohíbe estrictamente los conflictos bélicos, sino que limita el uso de la fuerza militar contra otras naciones única y exclusivamente en legítima defensa ante la agresión externa inminente o cuando el Consejo de Seguridad del organismo lo apruebe.
El documento de los expertos señaló que «el Consejo de Seguridad no autorizó el ataque. Irán no atacó a Israel ni a Estados Unidos», y agregó que «a pesar de las diversas y, en ocasiones, contradictorias declaraciones de la administración Trump en sentido contrario, no existe evidencia de que Irán representara una amenaza inminente que justificara una alegación de legítima defensa».
En otro apartado del texto, los firmantes hicieron especial énfasis en las declaraciones de los funcionarios de gobierno como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien se jactó de considerar las leyes de enfrentamiento militar como «estúpidas» y ha reiterado que Estados Unidos apunta a priorizar «la máxima lealtad, no una legalidad tibia». A su vez, se detuvieron en la promesa de Hegseth de no dar «cuartel ni piedad» a mitad de marzo, explicando que este tipo de amenazas no solo están «especialmente prohibidas» por el derecho internacional, sino que también son condenadas en el propio manual de guerra del Departamento de Defensa.
El último ultimátum de Trump
Fiel a su comportamiento hasta ahora, el presidente Donald Trump lanzó un nuevo ultimátum en el que le daba al régimen iraní hasta el martes. En un tono todavía más soez y violento del que nos tiene acostumbrados, el líder republicano exigió la apertura total del estrecho de Ormuz «o vivirán en el infierno».
Por su parte, el régimen iraní respondió redoblando la apuesta y garantizando que arrastrará a Washington a un «infierno viviente» si cumple sus amenazas de atacar la infraestructura civil o energética iraní.
