Que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apunte desde hace varios días contra el gobernador de Maryland, Wes Moore, no es algo nuevo. Si bien el republicano se muestra con distancia acerca de los cuidados ambientales, esta vez señaló la mala gestión del funcionario en reiteradas ocasiones porque está contaminando el río Potomac.
El mensaje de Trump que circuló en Truth Social el 16 de febrero
Según la mirada del presidente, la rotura en una tubería de alcantarillado en Maryland hizo que se genere una crisis sanitaria y ambiental en el río Potomac como consecuencia del vertido de millones de galones de aguas residuales sin tratar.
Bajo este aspecto, Trump sostiene que lo sucedido se trata de una «incompetencia» de la gestión que incluye a las autoridades locales y estatales por la situación crítica que atraviesan las infraestructuras. Esto hizo que desde el gobierno republicano hablen de negligencia junto a otros fallos que surgieron, relacionándolo con la incapacidad de reconstruir puentes, teniendo en cuenta que los líderes regionales se vieron superados por la magnitud del hecho.
Pese a que no existió una solicitud formal con respecto a las autoridades de Maryland, Trump sostuvo que ordenó una intervención federal inmediata con la intención de coordinar la respuesta y proteger el suministro de agua, lo que indica que en su argumento no se permite que el liderazgo local deficiente convierta el corazón de Washington D.C. en una «zona de desastre».
El jueves 19 de febrero, Trump apuntó contra Wes Moore
Debido al estado que presenta el río Potomac, Donald Trump lanzó una fuerte crítica en Truth Social que iba dirigida de manera directa hacia la gestión ambiental de los gobernadores de Maryland y Virginia, denunciando lo que califica como un «derrame tóxico» masivo en el río Potomac.
Por este motivo, mencionó como máximo responsable al gobernador de Maryland, Wes Moore, pero no se olvidó de mencionar la supuesta hipocresía de los líderes demócratas, a quienes acusa de descuidar el mantenimiento y monitoreo de los sistemas públicos, lo que hace que «cientos de miles de galones diarios de aguas residuales se viertan en nuestro hermoso río Potomac, porque no lograron mantener ni monitorear sus propios sistemas públicos».
Cabe mencionar que, si bien apuntó contra los funcionarios, también les brindó una solución rápida para el caso, insinuando que si las administraciones estatales no pueden solventar el problema, «todo lo que tienen que hacer es llamar, ser educados y respetuosos, y el Gobierno Federal se encargará de ello y les facturará los servicios prestados en una fecha posterior».
El riesgo en la salud que está presente y los elogios de Trump a la alcaldesa Muriel Bowser
Luego de que el pasado 19 de enero se averió una tubería de alcantarillado en el condado de Montgomery, Maryland, lo que llevó a que una gran cantidad de litros de aguas residuales decanten en el río Potomac, se dio a conocer que esto traerá riesgos a la salud; por eso el Departamento de Salud de Virginia alertó acerca del uso recreativo en aguas para los residentes de la zona.
Por otro lado, el presidente Trump no escatimó en elogios referidos a la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, pidiendo su involucramiento con la intención de abordar la crisis desde la perspectiva del Distrito de Columbia; entonces, al hacer esto, el gobierno federal ocupa un rol importante en la supervisión de la infraestructura hídrica de la capital, insistiendo en que la protección ambiental debe tener un lugar de acción clave para que lleve a garantizar que la infraestructura digital y física del país se encuentre segura y funcional a los hechos.
