Sin dudas, la captura de Nicolás Maduro marcó un antes y un después en la región, porque podría adelantar el rumbo de los pasos a seguir que tendrá el gobierno de Estados Unidos. Desde la Casa Blanca, revelaron que el presidente, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que indica aranceles comerciales si algún país le vende petróleo a Cuba y advirtió represalias ante incumplimientos.
Los detalles de la orden judicial que firmó Trump
En este caso, esta determinación que toma Trump es con la finalidad de proteger la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos de las acciones y políticas contrarias que tiene el régimen cubano, bajo la mirada del país norteamericano. El encargado de verificar que se cumpla el pedido será el Secretario de Estado, Marco Rubio, que fue mencionado por el republicano como un posible encargado de Cuba.
Un punto clave es que la Orden marca el camino con este nuevo sistema arancelario que permite a Rubio, y al Secretario de Comercio, Howard Lutnick, tomar las decisiones necesarias. En la misma semana, Sheinbaum sostuvo el aporte de México en cuanto al petróleo para Cuba. Parte de la función estadounidense será incluir la emisión de reglas y de orientación ante la posibilidad de añadir el sistema tarifario y las medidas relacionadas.
Algo a tener en cuenta es que en esta misma Orden, el mandatario insistió en modificar la situación si Cuba o «los países afectados toman medidas significativas», con la chance de poder abordar la amenaza o continuar con los objetivos de seguridad nacional y política exterior que pertenecen al país norteamericano.
Las depredaciones del régimen comunista son abordadas por Trump
Por contexto histórico, esta puja ya tiene décadas, pero el presidente republicano esperó el momento oportuno para abordar las depredaciones del régimen comunista cubano, sobre todo al tomar medidas para exponer y responsabilizar a quienes gobiernan la isla por apoyar al terrorismo e inestabilidad regional que ponen en jaque la seguridad y la política exterior estadounidense.
Cabe mencionar que, bajo la visión desde la Casa Blanca, el régimen cubano «se alinea con numerosos países hostiles y actores malignos, albergando sus capacidades militares y de inteligencia». Ante esto, el propio escrito asegura que Cuba mantiene relaciones con Rusia y lo apunta como el lugar que «mayor instalación de inteligencia de señales» tiene en cuanto a lo exterior, algo que es sensible para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Además, se deja claro que el régimen cubano persigue a opositores políticos, pero también señala el escrito que no existe la libertad de expresión ni la de prensa, y apunta a que se «beneficia corruptamente de la miseria del pueblo cubano e incita al caos». Sin embargo, estas acciones fortalecen la amenaza inusual de la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Trump pretende poner a Estados Unidos en el primer lugar
En el caso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, remarcó la importancia de su enfrentamiento frente a estos regímenes que, según su mirada, amenazan la seguridad y los intereses de Estados Unidos. En su primer mandato, el republicano mantuvo una política clave para Cuba porque revirtió el acuerdo unilateral de la administración de Obama que quitó restricciones.
De igual manera, en junio de 2025, el líder republicano firmó un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM) para fortalecer la política de Estados Unidos hacia la isla del Caribe. Algo a tener en cuenta es que no es la primera vez que esta administración se plantea de manera dura ante los regímenes comunistas; por ejemplo, en los últimos meses ordenó ataques a la infraestructura nuclear de Irán y autorizó la intervención militar en Venezuela.
