En pleno conflicto con Irán, el presidente norteamericano dio un paso más y recibió a los directores ejecutivos de BAE Systems, Boeing, Honeywell Aerospace, L3Harris Missile Solutions, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Raytheon para expresarles su demanda de incrementar la producción de «armamento de clase exquisita».
El acuerdo de Trump con las empresas de defensa
Tal y como lo habían adelantado medios internacionales como Bloomberg, el mandatario recibió esta tarde a los ejecutivos de las principales empresas desarrolladoras de sistemas de defensa en Estados Unidos, a quienes instó a aumentar la fabricación para surtir al ejército nacional de los instrumentos necesarios.
Esta semana, Karoline Leavitt, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, confirmó el encuentro y dejó en claro que el presidente confía en que las armas de fabricación estadounidense «son las mejores del mundo», por lo que apelaría a la cooperación con los privados para mejorar el rendimiento de sus hombres en el campo de batalla.
Cabe destacar que, lejos de tratarse de una urgencia, la funcionaria dejó en claro que la potencia americana «cuenta con municiones y arsenales de armas más que suficientes» para continuar prestando resistencia a la explosiva reacción del régimen iraní.
Por lo cual, sostuvo que la inquietud de Trump obedece principalmente al objetivo de continuar invirtiendo en materia de seguridad y defensa nacional, teniendo en cuenta la hostilidad que la guerra comercial y el retorno de la Doctrina Monroe podrían suscitar entre los demás jugadores del tablero internacional.
Finalmente, la reunión pudo concretarse y Trump fue el primero en brindar declaraciones oficiales que alientan aún más su compromiso con la campaña bélica en Medio Oriente, pese a las críticas de organismos internacionales y líderes opositores que lo juzgan por continuar propagando la violencia y entrometiéndose en conflictos extranjeros.
Vía Truth Social, el funcionario puntualizó que logró acordar con los presentes cuadriplicar la producción de equipamiento de «clase exquisita», con el fin de alcanzar, lo más rápido posible, los niveles más altos de fabricación, en un momento histórico en el que la demanda de equipamiento bélico está en alza.
En línea con los dichos de Leavitt, Trump aseguró que sus tropas cuentan «con un suministro prácticamente ilimitado de municiones de grado medio y medio superior», que también fueron empleadas para concretar los golpes fatales a los gobiernos de Irán y Venezuela.
Sin embargo, anticipó que no dejará de estimular el desarrollo de la industria en el país, por lo que hoy mismo agendó un nuevo encuentro con los representantes corporativos, que tendrá lugar dentro de 2 meses.
EE. UU. no declinará en su campaña militar en Medio Oriente
Este viernes, el republicano dio rienda suelta a polémicas declaraciones en las que echó por tierra cualquier esperanza de que la comitiva norteamericana habilite canales de diálogo con lo que queda del régimen musulmán, para evaluar las posibilidades de poner fin a la guerra y plantear acercamientos por vía diplomática.
En un contundente mensaje, Trump sentenció que «no habrá acuerdo con Irán, salvo una RENDICIÓN INCONDICIONAL». De esta manera, condicionó la retirada de las tropas estadounidenses e israelíes al desmantelamiento total del gobierno teocrático de los ayatolás.
A continuación, reconoció su interés en asegurar la asunción de «un líder GRANDE Y ACEPTABLE» para dirigir el destino del país musulmán, que se alinee a las coordenadas dispuestas por Occidente y deje en el olvido las pretensiones de dar continuidad al extremismo religioso que caracterizó a la era de Alí Jamenei.
Cuba sigue en la mira
Lejos de prescindir de su misión de asestar la puñalada final al socialismo cubano dirigido por Miguel Díaz-Canel, el líder conservador evidenció su voracidad expansionista y aseguró, en conversación con CNN, que «Cuba caerá muy pronto».
Aunque, a diferencia de la negativa a mediar palabra con los iraníes, valoró la intención de la isla de llegar a un acuerdo, por lo que adelantó que designará a Marco Rubio (también tutor de la transición venezolana) para dirigir las conversaciones.
