El presidente norteamericano volvió a apuntar contra Irán por su resistencia a entregar el control del principal canal de paso de petróleo y gas natural licuado en el mundo. En medio del alto al fuego, Donald Trump dejó en claro a las fuerzas extremistas que su única salida al conflicto es negociar con la potencia americana.
Ormuz, eje de la tensión energética
Luego de que el mandatario republicano diera marcha atrás en su decisión de detonar Teherán y alrededores en la noche del martes, las partes involucradas en la guerra en Medio Oriente acordaron mantener un alto al fuego por dos semanas, para dar continuidad a las negociaciones.
Sin embargo, las dimensiones de la catástrofe acontecida en el Golfo Pérsico alimentaron la reticencia de Irán a acceder a las propuestas y exigencias de Estados Unidos, entre ellas, el reclamo por la apertura del estrecho de Ormuz.
Tratándose de un punto crítico para la comercialización de suministros energéticos, la administración exige el levantamiento del actual bloqueo para recuperar la libre circulación y estabilizar, especialmente, el mercado petrolero, cuyos precios elevados derivaron en una cadena de problemas económicos que incluyen el aumento de la gasolina y de productos esenciales.
En este escenario, la imposibilidad de que los buques naveguen se vio agravada por los trascendidos que señalaron el presunto cobro de peajes por parte del régimen, que, según Infobae, podrían haber alcanzado los US$2 000 000.
Al tanto de los acontecimientos, Trump alzó la voz este jueves para advertir que, de continuar con la maniobra, el acuerdo temporal se verá afectado. «Más vale que no lo hagan», deslizó, además de recordar a sus oponentes que aún conserva tropas militares, armamento y buques en la región.
Esta tarde, el funcionario volvió a meterse en la discusión y acusó a Irán de «extorsionar al mundo utilizando las vías fluviales internacionales». De esta manera, buscó evidenciar la crítica situación que atraviesa la Revolución Islámica, que debió acudir a recursos urgentes y de corto plazo para conservar influencia en el escenario internacional.
«Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen más opciones (…) ¡Su única opción es negociar!», sentenció, dejando en claro que un pacto con Estados Unidos es la única alternativa del gobierno teocrático para retirarse de la guerra.
Trump apunta contra los medios de comunicación
Como es de público conocimiento, el empresario y político mantiene relaciones tensas con medios de comunicación norteamericanos e internacionales, como The New York Times, BBC, CNN y, recientemente, el periódico The Wall Street Journal (WSJ).
Atento a las lecturas que la prensa hace de cada una de sus decisiones, Trump arremetió contra el WSJ, luego de que circulara un artículo en el que se interpretó su declaración de victoria sobre Irán como una decisión «prematura».
Molesto con el cuestionamiento, el conservador se remitió a los hechos para constatar que el ejército de los ayatolás se encuentra aniquilado por la supremacía militar y armamentística de Estados Unidos. «En realidad, es una victoria, ¡y no tiene nada de «prematura»!», defendió, además de ratificar que, como resultado de las exitosas operaciones, «Irán nunca tendrá un arma nuclear».
En línea con la polémica, hoy el presidente apuntó contra el aparato comunicacional del régimen, por difundir «noticias falsas» para sostener la narrativa local de la invasión norteamericana y continuar trabajando sus «relaciones públicas». «Son mejores manejando los medios de comunicación que difunden noticias falsas y las «relaciones públicas» que luchando», afirmó.
Continúa la disputa entre EE. UU. y la OTAN
Después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se reuniera en Washington con Trump y su canciller, Marco Rubio, se confirmó que las malas relaciones entre el país y el organismo siguen vigentes. Al respecto, el republicano deslizó que sus socios europeos necesitan presión para comprender la urgencia del bloque occidental de acabar con la amenaza que Irán representa para el mundo.
