Desde la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habló sobre la situación en Irán y las negociaciones que, según sus últimas declaraciones, se vieron truncadas en torno a la actividad nuclear del país de Medio Oriente. Luego de días de silencio acerca de las presiones para llegar a un acuerdo y cerrar la puerta a una actividad militar, el líder republicano confirmó no estar satisfecho con las conversaciones, pero declaró que habrá más negociaciones este viernes por la tarde.
Extrema atención en Irán
La incertidumbre acerca de un potencial conflicto militar entre Irán y Estados Unidos fue uno de los tópicos que se pusieron sobre la mesa en las declaraciones recientes de Donald Trump en la Casa Blanca y su acercamiento con la prensa. Allí, la exigencia de renunciar al desarrollo de armas nucleares por parte del país asiático es uno de los temas de discusión recurrentes. Sumado a esto, la inestabilidad en la región, con la caída del régimen sirio de Assad, los problemas económicos y la desestabilización del régimen del ayatolá Ali Khamenei son otros de los puntos de inflexión.
En medio de rumores y especulaciones a raíz del próximo paso estadounidense, EE. UU. recomendó a su personal no esencial salir de Israel ante las crecientes amenazas de un ataque contra Irán que persisten. A su vez, Marco Rubio, el secretario de Estado, viajará a Tel Aviv este lunes, mientras que el USS Gerald Ford está en las costas israelíes y otros portaaviones operan en la zona de Medio Oriente.
Trump endurece el mensaje a Irán
Donald Trump tuvo contundentes declaraciones sobre el frustrado avance en las negociaciones con Irán, donde se exige abandonar el desarrollo de armas nucleares, considerándolo de máxima peligrosidad para el planeta. Sin embargo, el presidente de los Estados Unidos confirmó que este mismo viernes las conversaciones con Teherán continuarán para intentar recobrar el rumbo del acuerdo.
«No me satisface que no estén dispuestos a darnos lo que necesitamos. No me entusiasma. Veremos qué pasa y hablaremos más tarde», declaró Trump para expresar en varias ocasiones su descontento y su pérdida de paciencia diplomática. Junto a esto, expresó su intención de imposibilitar que Irán cree sus propias armas nucleares, esperando que el freno a la actividad nuclear sea la «palabra de oro» del país de Medio Oriente.
Por su parte, desde Teherán aclararon en varias ocasiones que su programa nuclear tiene únicamente fines pacíficos y se limita al enriquecimiento de uranio. Pero esta explicación no es suficiente para la Casa Blanca y buscan llevar más allá el acuerdo. Más adelante, Trump añadió: «Sería maravilloso que negociaran de buena fe y con la conciencia tranquila, pero no lo están haciendo. Hasta ahora, no».
Según informaron desde Washington, por fuentes extraoficiales, Estados Unidos exige el abandono de la fabricación de misiles balísticos de largo alcance, el establecimiento de garantías permanentes y verificables sobre el freno a la creación de armas nucleares y, finalmente, detener el enriquecimiento de uranio.
La advertencia militar
El presidente estadounidense también fue consultado acerca del uso de la fuerza en caso de que las negociaciones siguieran sin avanzar y dijo: «No quiero hacerlo, pero algunas veces uno tiene que hacerlo». Sumado a esto, expresó que no busca un cambio de régimen en Irán a través de una intervención militar.
Lo último contrasta con lo publicado por Dan Scavino, uno de los asesores de Trump, quien subió un vídeo en sus redes sociales en donde se observan varios bombarderos B-2, lo que podría significar una advertencia a futuro. Desde Medio Oriente, Brad Cooper, comandante del CENTCOM (Comando Central de Estados Unidos), habría dejado detalles sobre la potencial operación, según explicaron desde el medio i24NEWS.
