El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunió junto a Friedrich Merz, el canciller alemán, en el Despacho Oval de la Casa Blanca y habló de los motivos por los cuales se desencadenó la guerra en Medio Oriente y por qué llevaron a cabo la «Operación Furia Épica» contra Irán durante la mañana del pasado sábado 28 de febrero. Además, advirtió con cortar lazos comerciales con España tras la negativa de ceder sus bases militares y por no comprometer el 5% del gasto del PIB en defensa, como lo exige Trump a los miembros de la OTAN.
Alerta contra España
Trump, en medio de su intervención con la prensa, realizó declaraciones en forma de advertencias contra España luego de que Pedro Sánchez, el presidente del país, anunciara que no dejarían que Estados Unidos haga base en sus instalaciones militares en zonas estratégicas para una futura ofensiva en Irán o para la defensa de las bases militares aliadas. Como respuesta, el presidente Trump dijo: «Algunos de los europeos, como España, han sido terribles. De hecho, le he dicho a Scott Bessent que corte todos los tratos con España».
Más adelante, justificó que esta medida tendría consecuencias económicas y geopolíticas inmediatas. Agregó: «Esto empezó cuando cada nación europea acordó pagar el 5% que yo les solicité y que deberían estar cumpliendo. España no lo hizo y ahora dijeron que no podemos usar sus bases y está bien. Nadie nos va a decir que no las usemos. Pero no lo haremos, aunque fueron antipáticos». En ese contexto, la frase más importante del líder estadounidense fue: «Vamos a cortar todo el comercio, no queremos nada con España».
Donald Trump se defiende por el inicio de la guerra
Desde la Casa Blanca, Trump tomó la palabra para lanzar una defensa a su decisión de atacar Irán con el objetivo de desmantelar su programa nuclear y dar muerte a Alí Jamenei, el líder supremo de la República Islámica, fallecido durante la ofensiva coordinada entre Estados Unidos e Israel. Según el republicano, el paso al frente se trató de un freno a lo que habría sido «una guerra nuclear».
Acompañado por el titular alemán Friedrich Merz, uno de los principales aliados europeos de Estados Unidos, Donald Trump hizo referencia a las últimas declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien declaró que el ataque fue ejecutado de manera preventiva ante amenazas contra Israel o su país, lo que generó críticas por la presunta injerencia israelí en la decisión. Ante esto, el presidente estadounidense dijo: «Puede que yo haya forzado la mano de Israel, pero Israel estaba listo y nosotros también».
Luego, justificó el avance en Irán y reveló: «Si no los frenábamos, habría una guerra nuclear y habrían destruido muchos países, porque son gente enferma». A su vez, agregó que, según su postura, la República Islámica estaba a un mes de conseguir un arma nuclear «muy poderosa».
Sin embargo, a consecuencia de los bombardeos y el asedio estadounidense, el presidente expresó que las fuerzas armadas de Irán habrían quedado destruidas o fuera de combate. «Su radar también fue eliminado», sumó para aclarar que sus informes indican que los iraníes iban a atacar primero.
Lo que sigue
La postura acerca de los siguientes pasos en Irán no fue declarada oficialmente por la Casa Blanca, pero Trump sugirió que el peor escenario posible en Irán sería que el poder sea tomado por una persona «tan mala como la anterior», haciendo referencia a las negociaciones que existen en el interior de Irán para la designación de un nuevo líder supremo. No obstante, el presidente de EE. UU. no descarta que referentes iraníes estén por solicitar la rendición. «Gente que uno menos esperaría quiere inmunidad y rendirse. La están pidiendo».
