Durante los últimos meses, las opiniones hacia el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), se han envuelto en críticas por sus acciones en cumplimiento de las órdenes de la administración de Donald Trump. La controversia, esta vez se ha encendido debido a un trágico incidente en el cual se vieron involucrados funcionarios de la agencia.
El tiroteo mortal deja un estado de tensión en Minnesota
El pasado miércoles 7 de enero, mientras se llevaba a cabo un operativo en Minneapolis, habría ocurrido un incidente mortal. Sin embargo, el presidente Donald Trump, lejos de pedir cautela mostró su apoyo a los agentes federales y calificó las acciones de la víctima como un ataque directo a la autoridad. El mandatario, hizo uso de sus plataformas sociales para asegurar que el agente involucrado actuó en «defensa propia».
Los hechos se dieron durante una masiva operación de redadas migratorias en el sur de Minneapolis, una zona que se halla actualmente en el epicentro de las políticas de «mano dura» de Donald Trump. En un video publicado por un testigo de la operación, se puede ver a la víctima ser abatida por los disparos de un agente del ICE. Renee Nicole Good, la mujer asesinada, era una ciudadana estadounidense de 37 años de edad y madre de tres hijos.
La ciudadana, se hallaba dentro de su camioneta en medio de la redada, ejerciendo como observadora legal, según han confirmado testigos y organizaciones locales. Su función era monitorear que los arrestos fueran realizados respetando los derechos humanos, cuando su vehículo fue interceptado por las fuerzas federales.
La defensa por parte de los funcionarios de la administración Trump
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, no ha dudado en etiquetar el comportamiento de la fallecida como «terrorismo doméstico», calificación compartida por toda la administración Trump. Alegan, que no solo entorpecía las funciones de los agentes federales del ICE, sino que incluso habría utilizado su vehículo como un arma para intentar atropellar a un agente federal.
El presidente Donald Trump, frente a lo que él describe como una agresión de la «izquierda radical», emitió un comunicado a través de Truth Social. En tal mensaje, asegura que el video prueba la agresión, describiendo que la mujer se comportó de forma horrible y que habría intentado arrollar al oficial de manera «violenta, deliberada y viciosa», justificando así el uso de la fuerza letal.
A pesar de que los anuncios por parte de la Casa Blanca la hacen ver como una agresora peligrosa, Renee Nicole Good, es recordada por sus vecinos y familiares en la comunidad de Minneapolis de una manera muy distinta, como una poeta, escritora y activista comprometida. Su muerte ha conmocionado al país, tanto por la violencia del acto como por el hecho de que estaba ejerciendo su derecho a observar una operación pública.
Los gobiernos de Minneapolis y Minnesota chocan contra Washington
Reacciones como la del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, fueron contundentes, pues catalogó la versión de la administración Trump como «basura» y exclamó:
«¡Lárguense de Minneapolis!.»
El alcalde, aseguró que las imágenes no muestran al vehículo de Good pasar cerca del agente en un intento claro de atropello que justificara una ejecución a sangre fría y en plena calle.
Ante el anuncio de que el FBI ha asumido el control total y exclusivo de la investigación, se han encendido las críticas, ya que este movimiento bloquea el acceso a la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota (BCA). De esta forma, imposibilita que los investigadores locales puedan colaborar en el caso, siendo expulsados de la escena y negándosele el acceso a pruebas clave.
Por su parte, el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, también se ha mostrado profundamente consternado y escéptico. Walz, quien calificó las versiones de Washington como propaganda, advirtió que
«Se siente muy, muy difícil que obtengamos un resultado justo.»
Refiriéndose a las condiciones que están implícitas en el hecho de que el FBI tenga el caso en sus manos.
