Las delegaciones de alto nivel de Ucrania, EE. UU. y la Federación Rusa han iniciado una nueva fase de negociación diplomática en Ginebra. El inicio de la tercera ronda de negociaciones en la búsqueda de una solución pacífica a la guerra de Ucrania fue confirmado oficialmente por Rustem Umerov, el presidente de la delegación ucraniana, que declaró: «Hoy damos inicio a otra ronda de negociaciones en formato trilateral: Ucrania, EE. UU. y Rusia».
Ampliación del orden del día: Territorios y alto el fuego energético
El encuentro se desarrolla de manera reservada. De acuerdo con lo informado por el Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza, las sesiones se celebran «a puerta cerrada» y no se permite la entrada de personas que representen a medios de comunicación, manteniendo así en la confidencialidad la negociación. El propio Umerov dio las gracias al gobierno de Suiza por facilitar la cita y crear las condiciones para las deliberaciones, y al norteamericano por su «compromiso y labor continua» en la negociación.
A diferencia de las rondas anteriores celebradas en Medio Oriente, la cita suiza se referirá a un espectro mucho más complejo de disputas. Desde el Kremlin, se ha señalado que esta nueva ronda de conversaciones incluirá un paquete más extenso de temas que los discutidos en Abu Dabi.
El portavoz oficial ruso, Dmitri Peskov, fue claro al comunicar las intenciones moscovitas: «Esta vez, queremos hablar de un paquete más amplio de cuestiones, incluyendo, de hecho, las principales cuestiones que van desde los territorios hasta lo demás».
Por su parte, la representación de Kiev llega con un claro mandato y marcos aprobados directamente por el Presidente, Volodímir Zelenski. Rustem Umerov hizo hincapié en que, además de las cuestiones de seguridad y humanitarias que abarca el orden del día, Kiev tiene firmes intenciones de plantear la cuestión de un «alto el fuego energético», un tema fundamental que Moscú ha rechazado discutir en rondas anteriores.
Durante todo este tiempo, la complejidad de los temas que se presentan hace que la posición ucraniana se defina, indefectiblemente, como constructiva pero cautelosa: «Trabajamos de manera constructiva, fijando el foco en el tema y sin expectativas muy altas», comentó Umerov.
Despliegue de inteligencia y perfiles de alto nivel
Esta ronda cobra relevancia también en función de la composición de las mesas de diálogo. En efecto, Ucrania ha desplazado a Ginebra a la misma mesa de alto nivel de las rondas previas, con el propio Rustem Umerov (secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa) a la cabeza del mismo, le acompaña Kyrylo Budanov (jefe del gabinete del presidente Zelenski y exjefe de inteligencia militar), lo que pone de manifiesto que el equipo se conformó siguiendo los «componentes militares, político y de seguridad» que lo articula.
Pero la incorporación de nuevos miembros en la delegación ucraniana también tiene su inversa, ya que en el lado ruso la delegación se ha expandido mucho en esta séptima etapa. Peskov consideró que la presencia de Vladímir Medinski (su principal negociador, ausente en las rondas anteriores de Abu Dabi porque la discusión giraba única y exclusivamente en torno a temas de seguridad) es fundamental. El equipo de Moscú también incluirá entonces al recientemente nombrado viceministro de Asuntos Exteriores, Mijaíl Galuzin, así como a Ígor Kostyukov, director de la Dirigencia General de Inteligencia del Estado Mayor General ruso.
Las reuniones en Abu Dabi y los primeros resultados
El trayecto hacia la ciudad de Ginebra ha sido preparado y pavimentado a partir de una serie de dos reuniones anteriores en los Emiratos Árabes Unidos. Una primera ronda de las conversaciones fue celebrada los días 23 y 24 de enero, y una segunda ronda fue llevada a cabo los días 4 y 5 de febrero. El contenido de esas reuniones fue reservado.
