Antón Gerashchenko se encargó de difundir las recientes declaraciones del presidente de Ucrania, en las que aseguró que sus expertos en misilística partieron rumbo a Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, en respuesta a su pedido de ayuda para diseñar estrategias de intercepción de los misiles Shahed.
La valiosa experiencia de Ucrania en el combate contra armamento iraní
Desde el inicio de la guerra en Irán, el fuego no tardó en extenderse hacia el resto de los países del Medio Oriente, que fueron salpicados por la violencia bélica del régimen de los ayatolás, que tomó como blanco principal a las bases militares y centrales energéticas de más de una decena de naciones vecinas.
Además de Israel, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Qatar, Irak, Baréin, Siria, Omán, Chipre y Turquía sufrieron las consecuencias directas del enfrentamiento y sus poblaciones fueron obligadas a sobrevivir entre los bombardeos y, en los casos más extremos, a evacuar sus hogares.
Sin disposición a claudicar y a firmar un acuerdo pacífico con la potencia norteamericana y su principal aliado en la región, el gobierno teocrático, ahora al mando de Mojtaba Khamenei, desplegó su estrategia de ataque e hizo gala de su desarrollo armamentístico.
Entre algunos de sus instrumentos predilectos, los drones Shahed comenzaron a sobrevolar los cielos y se convirtieron en una de las principales amenazas a prever. Aunque no se trata de un peligro desconocido, sino que su alcance fue probado y desafiado previamente en el campo de batalla de Rusia y Ucrania.
Pues, siendo Vladimir Putin un estrecho aliado de las autoridades musulmanas, selló acuerdos por la provisión de armamento para surtir a sus tropas en el frente, por lo que las invenciones iraníes son un mal conocido y estudiado por los hombres de Zelenski.
En este escenario, el aporte de los expertos en materia de defensa se volvió invaluable para los enemigos de la Revolución Islámica, que rápidamente extendieron un pedido de S.O.S. a Kiev para recibir soporte en la detención y el combate contra los Shahed.
Este lunes, el presidente contabilizó 11 pedidos oficiales de ayuda, provenientes de países del Golfo, Europa y Estados Unidos. Y, en concordancia con el compromiso de su nación de combatir el terrorismo y vengar el soporte brindado por Irán a la participación de Rusia en la guerra, aseguró su respaldo en la campaña que busca frenar la voraz respuesta de Irán al asedio occidental.
Zelenski negocia con el Golfo
En esta línea, Antón Gerashchenko, uno de los portavoces más activos de la gestión de Zelenski, confirmó este martes que la nación envió tres equipos de expertos con destino a Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, para entrenar a los locales en el arte de eludir drones iraníes.
Y, tal y como lo había adelantado el líder ucraniano al asegurar que esperaba recibir también beneficios para la seguridad de su país como parte del acuerdo, el ministro del Interior reveló que Ucrania «planteó la posibilidad de obtener misiles adicionales para los sistemas de defensa aérea, en particular los PAC-2 y PAC-3 para el programa Patriot».
De esta manera, las autoridades esperan negociar con los países árabes para obtener recursos que les permitan continuar defendiéndose de la avanzada rusa en sus territorios, dado el agotamiento de sus reservas tras cuatro años de conflicto incesante.
Se pausan las negociaciones por la paz entre Ucrania y Rusia
En medio del agitado contexto internacional, Zelenski confirmó este lunes que las discusiones tripartitas entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia sufrirán un impasse, dada la poca disponibilidad de los negociadores de Trump, que se hallan abocados de lleno a la evolución de la operación Furia Épica.
