El Programa de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) requiere que los gobiernos apliquen aproximaciones de mitigación integrales para lidiar con todo tipo de riesgos ambientales. En su último informe, la organización internacional señala que el riesgo de desastres se ramifica en dos grandes categorías que necesitan respuestas institucionales opuestas: el riesgo intensivo y el riesgo extensivo. Mientras que las emergencias de elevado impacto acaparan los titulares de la prensa y determinan las prioridades de preparación gubernamental, casi todos los daños estructurales a escala global se generan por sucesos que se manifiestan de forma recurrente y que tienden a quedar en el olvido.
Diferencias entre los riesgos intensivos y extensivos
El riesgo intensivo está relacionado con desastres de elevada gravedad y de una frecuencia media a baja, así como también con terremotos masivos, tsunamis destructivos o erupciones volcánicas repentinas. En la mayoría de los casos, son fenómenos que se concentran en sectores de alta concentración poblacional y de escalas enormemente económicas, lo que provoca que la posibilidad de que los desastres naturales generen impactos devastadores conduzca, en la práctica, a la extensión de un número catastrófico de víctimas mortales y a la eliminación prácticamente completa de activos comerciales y residenciales.
Claro es que la comunidad internacional ha realizado esfuerzos trascendentales en la mitigación de las víctimas fatales causadas por desastres meteorológicos como los ciclones tropicales, pero el riesgo intensivo sigue creciendo ininterrumpidamente debido a la mayor exposición de la población vulnerable y de la infraestructura en ubicaciones geográficas especialmente propensas a estos eventos. El riesgo extensivo está en cambio relacionado con las emergencias que tienen poca gravedad, aunque de extraordinaria frecuencia, y que se relacionan pues con peligros muy localizados.
El costo oculto de las emergencias cíclicas
Aunque los acontecimientos extensivos parezcan poco significativos de forma aislada, la base científica que se ha ido acumulando muestra que las lesiones generadas por estas alertas persistentes son innegablemente elevadas desde la óptica de la economía. Del mismo modo, las presentaciones del organismo incitan a señalar que los acontecimientos pequeños y reiterativos causan alrededor del 14 % de la mortalidad total, pero constituyen la causa del 40 % o más de toda pérdida económica reportada en los países de ingresos bajos y medianos.
Además, las emergencias cíclicas están directamente relacionadas con una proporción aún más alta de morbilidad y desplazamiento humano, factores que alimentan los ciclos de la pobreza en la medida en que los resultados de una intervención desde una perspectiva de desarrollo social se retrasan. Pese a lo anterior, las lesiones persistentes evidencian, de forma clara, esta asombrosa acumulación de los daños inadvertidos. Un análisis global que incorpora 65 países pone de manifiesto que las emergencias extensivas son responsables de más del 90 % de todos los episodios que les conciernen como interrupciones críticas del suministro de agua potable y electricidad.
Estrategias de medición financiera y reducción de daños
Para mitigar adecuadamente esa crisis, las instituciones han de cuantificar las pérdidas, aunque las bases de datos nacionales difícilmente registran los riesgos extensivos, ya que las bases de los umbrales suelen tener un nivel de corte, como mínimo, de unas treinta muertes o unas seiscientas casas destruidas.
La falta de una medición burocrática de las pérdidas hace que estas, que ascenderían a miles de millones, acaben por ser asumidas directamente por las víctimas y acaben devorando más de un 10 % de la formación del capital anual de las familias. Si los gobiernos no son capaces de evaluar el verdadero costo económico de estas pérdidas menores, es altamente improbable que puedan justificar inversiones en la gestión del riesgo en la partida de sus presupuestos federales a futuro.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



