El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo el bombardeo masivo del sábado como una medida importante para neutralizar una amenaza nuclear inminente; por eso remarcó que, de ser necesario, Estados Unidos está dispuesto a destruir su armada. Según el funcionario, la inteligencia señaló que Teherán preparaba represalias inmediatas contra las tropas estadounidenses desplegadas en la región, dejando como consecuencia un número importante de bajas militares.
Los objetivos militares: «Vamos a destruir la armada»
En esta oportunidad, la operación militar tiene como objetivo clave la destrucción total de los misiles, lanzadores y la capacidad de producción bélica iraní. Rubio insistió en este momento estratégico y garantizó la mayor probabilidad de éxito para desmantelar la infraestructura del régimen, siendo que busca eliminar la zona de inmunidad que permitía a Teherán.
«Vamos a destruir sus misiles y sus lanzadores de misiles. Vamos a destruir su capacidad de hacer estos misiles y estos lanzadores. Vamos a destruir su armada y vamos a destruir su nave. Esos son los objetivos. Y este fin de semana, actuar a esta hora nos dio la mayor probabilidad de éxito en lograr esos objetivos», declaró Rubio a la prensa. Bajo la administración del presidente Trump, el gobierno asegura que no se permitirá que el régimen desarrolle armas nucleares.
Allí el secretario advirtió sobre la peligrosidad del sistema clerical, citando la represión violenta contra sus propios ciudadanos como prueba de su crueldad, sobre todo porque la nueva política exterior estadounidense prioriza separar el poder militar global de cualquier apoyo a este régimen terrorista. «Querían asesinar a sus propias personas en las calles. Imagínense lo que harían con nosotros. Imagínense lo que harían con otros. Sobre el presidente Trump, eso nunca, nunca sucederá», indicó Rubio.
Rubio se refirió a la manera preventiva de actuar que tuvo Trump
En este marco, la decisión del presidente de actuar de manera preventiva se basó en la certeza de un ataque iraní; el funcionario sostuvo que desde el gobierno tenían la información de que se trataba de una acción israelí que precipitaría agresiones directas contra las fuerzas estadounidenses estacionadas en la región, dejando en evidencia que «los órdenes habían sido delegados a los comandantes de campo».
«Fue automático y, de hecho, se tomó como verdad porque, de hecho, en una hora del ataque inicial en el compañero de liderazgo, las fuerzas de misiles en el sur y en el norte, por eso, ya habían sido activadas para lanzar. De hecho, ya habían sido reposicionadas. La tercera es la asesoría que se hizo, que si estuviéramos y esperáramos que ese ataque viniera primero, antes de que los golpeáramos, sufriríamos casualidades mucho más altas», sostuvo.
Cabe mencionar que la inteligencia reveló que Irán había delegado órdenes de respuesta automática a sus comandantes de campo, pero tras el ataque inicial, Rubio mencionó que sus fuerzas de misiles estaban activadas y reposicionadas. «Y sabíamos que si no íbamos a perseguirlos preventivamente antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos casualidades más altas, y tal vez incluso más altas las muertes», sentenció.
Objetivo estratégico para Estados Unidos
En el marco de la operación militar, el secretario de Estado remarcó que busca destruir el programa de misiles balísticos y el desarrollo nuclear de Irán, con el punto clave de neutralizar la armada iraní y eliminar su capacidad de utilizar drones para amenazar las bases estadounidenses y la estabilidad regional, pero representa una de las mayores movilizaciones de potencia militar en la zona para garantizar la seguridad de los aliados. Por otro lado, el funcionario estadounidense indicó que la prioridad de la misión no es imponer un cambio de régimen inmediato, sino desmantelar la infraestructura bélica del país.
