El presidente electo de Venezuela volvió a referirse a la problemática de los presos políticos, cuya enorme mayoría aún aguarda por la liberación en las mazmorras del régimen chavista. Con dolor, Edmundo González lamentó la exhaustiva espera de los familiares y allegados, que también se convirtieron en víctimas del sistema de tortura.
Polémica por los números oficiales y las cifras reportadas por ONG
A casi 20 días del anuncio que realizó Jorge Rodríguez y con el que confirmó la excarcelación de «un número importante» de civiles y extranjeros detenidos, continúan las denuncias de las organizaciones de derechos humanos que alegan que apenas un porcentaje mínimo fue liberado hasta la fecha.
Con marchas en Caracas y otras localidades, y manifestaciones como las de los universitarios, que colgaron pancartas en la fachada de sus instituciones que rezan la consigna «libertad para todos», el pueblo venezolano se mantiene firme en el reclamo por la aparición con vida de quienes fueron aprehendidos arbitrariamente.
Y, mientras agrupaciones reputadas como Foro Penal reportan la liberación de 266 personas en las últimas semanas, y plataformas políticas como Unidad Venezuela claman por la devolución de las garantías ciudadanas a los 835 detenidos que permanecen en los centros de seguridad, el gobierno de Delcy Rodríguez detalló que más de 800 personas vieron la luz tras meses de detención.
Al tanto de los reportes emitidos desde la gestión posmadurista, Donald Trump se hizo eco de las presuntas excarcelaciones masivas y este lunes agradeció a las autoridades locales por el valioso «gesto humanitario», mediante un mensaje en su perfil de Truth Social.
«Me complace informar que Venezuela está liberando a sus presos políticos a un ritmo acelerado», afirmó el mandatario, en declaraciones que contrastan fuertemente con la realidad de los manifestantes que, en las aceras de instituciones como El Helicoide o El Rodeo, permanecen en vigilia.
Edmundo González replica el clamor de los familiares
Al respecto, en la jornada de hoy, el líder opositor Edmundo González volvió a tomar la palabra desde el exilio, para reiterar el pedido de libertad para la totalidad de rehenes del gobierno que, como lo atestiguaron exdetenidos, sobreviven al encierro en condiciones insalubres, sin acceso a alimentos de calidad, hidratación suficiente ni medicinas.
Haciendo eco de la novedad del fallecimiento de Omaira Navas, madre del periodista Ramón Centeno, que fue excarcelado el 14 de enero luego de 4 años de injusta reclusión, el dirigente enfatizó el dolor que padecen las miles de familias que son privadas de mantener contacto con sus seres queridos.
«La persecución política se extiende a las familias, consume vidas y deja heridas que no se reparan con el tiempo», escribió en su cuenta oficial de X. El activista, que recientemente confirmó la liberación de su yerno, Rafael Tudares, testificó en primera persona la angustia de la espera, ante la incertidumbre y la crueldad de la maquinaria estatal.
«Esa angustia tiene consecuencias», afirmó, en alusión al «daño irreversible», de carácter físico, psicológico y emocional, que generó la tortura del chavismo en la comunidad venezolana entera. Por ese motivo, garantizó que, junto a la oposición, no permitirán que continúe normalizándose el castigo de los inocentes. «Venezuela debe ser un país donde ninguna madre tenga que morir esperando», concluyó.
La palabra de María Corina Machado
Por su parte, la vicepresidenta y Nobel de la Paz se encuentra protagonizando una gira mediática, acaparando portadas y pantallas de medios internacionales para difundir el mensaje de la Venezuela libre de chavismo y llevar esperanza a la diáspora.
Y, en conversación con ABC, María Corina aseguró que confía en que el gobierno de Donald Trump mantiene un seguimiento estricto del número de los liberados y de los «cumplimientos e incumplimientos» de las órdenes recibidas por el gobierno de Rodríguez.
