Tras los acontecimientos en Venezuela durante los últimos días, los anuncios del gobierno interino del país son objeto de escrutinio por la opinión pública. En este caso, se ha emitido un comunicado oficial en el cual se declara un cambio tectónico en la política de esta nación. En el escrito, se detalla un «proceso exploratorio de carácter diplomático» con la administración del presidente Donald Trump.
Se abre una nueva era tras la confrontación e intervención militar del mes de enero
El mensaje que denota el actual camino hacia el que está dirigida la nueva presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, llega apenas una semana después de los dramáticos eventos que sacudieron al país caribeño. Una intervención militar estadounidense que terminó con la salida forzada de Nicolás Maduro del poder y la extracción de este y su esposa del país.
Tras meses intensos marcados por la turbia relación entre Estados Unidos y Venezuela, la administración Trump ejecutó una operación militar relámpago el pasado fin de semana. En esta, el gobierno estadounidense capturó a Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York, donde fue presentado en audiencia para enfrentar cargos por narcotráfico.
A pesar del temor en la población a que los actos desencadenaran una guerra civil y un conflicto mayor en Venezuela, los eventos han derivado en una continuidad constitucional. Actualmente, se viene dando una aparente estabilización diplomática pactada entre las figuras del chavismo pragmático y la administración de la Casa Blanca.
El gobierno interino de Venezuela está en sintonía con los intereses de Estados Unidos
El comunicado oficial por parte del gobierno interino de la República Bolivariana de Venezuela, ha dejado entender que el objetivo inmediato de este movimiento es la reapertura de las embajadas de ambos países en Caracas y Washington. Las sedes diplomáticas habían estado cerradas desde la ruptura total de lazos en 2019. De la misma forma, la reconexión busca normalizar los flujos comerciales, específicamente en el sector energético.
Se anunció, que este proceso de volver a entablar un mutualismo entre ambas naciones iniciará con la llegada de un equipo diplomático del Departamento de Estado de Estados Unidos. Este grupo tiene la finalidad de cumplir labores “técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática”. Al mismo tiempo, la Cancillería venezolana comunicó que el gobierno de Venezuela envió una respectiva delegación de diplomáticos a los Estados Unidos.
Aunque la Cancillería de Venezuela mantiene un lenguaje de defensa de la soberanía, haciendo énfasis en el ataque militar de Washington, deja entrever que el gobierno venezolano ha optado por la preservación de la paz y la estabilidad económica por encima de la confrontación ideológica.
«Venezuela está abierta a relaciones energéticas donde todas las partes se beneficien.»
Declaró Delcy Rodríguez, refiriéndose al fortalecimiento de la relación.
El petróleo en el centro de la mesa, la postura firme que muestra la Casa Blanca
Desde Washington, se mantiene el tono directo, anunciando el envío de la primera delegación de alto nivel en años, la cual aterrizó este viernes en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía en Venezuela. Ante diversas acusaciones realizadas sobre la administración en la Casa Blanca, fuentes han afirmado que la intención del presidente Donald Trump no es el beneficio de las naciones, sino garantizar el acceso a las reservas de crudo más grandes del mundo y frenar la migración.
En comunicados recientes a través de sus redes sociales, Trump ha dejado claro que el corazón de sus acciones es el petróleo. Asimismo, informes señalan que ya se están discutiendo acuerdos preliminares que permitirían a empresas estadounidenses, como Chevron y otras grandes petroleras operar con acceso total y garantías de seguridad en la Faja Petrolífera del Orinoco.
También, se han determinado conversaciones sobre un primer paquete de inversión y compra de crudo valorado en 3 000 millones de dólares. Estos fondos, según condiciones de Estados Unidos, deberán destinarse exclusivamente para la compra de productos manufacturados estadounidenses y ayuda humanitaria.
