El enviado especial de los Estados Unidos para Medio Oriente, Steve Witkoff, visitó junto a Jared Kushner el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln recientemente desplegado en la región, tras haber terminado con la agenda de reuniones con la comitiva iraní.
Visitando a las tropas
A pesar de haber consolidado una nueva serie de reuniones entre representantes de los Estados Unidos y de la República Islámica de Irán, las tensiones entre ambas administraciones no parecen haber desescalado y la posibilidad de un conflicto a escala regional en Medio Oriente parece cada vez más inevitable.
En este contexto, y tras haber participado de las reuniones con los enviados iraníes en relación a su programa de investigación y enriquecimiento nuclear, el enviado especial de la Casa Blanca para Medio Oriente, Steve Witkoff, fue recibido este sábado por la tripulación del portaaviones USS Abraham Lincoln, de reciente despliegue en el mar Arábigo.
Junto a Witkoff estuvieron presentes el comandante de las Fuerzas Navales del Comando Central estadounidense, el almirante Brad Cooper, y el asesor y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner. «Hoy, el almirante Brad Cooper, Jared Kushner y yo nos reunimos con los valientes marineros e infantes de Marina a bordo del Abraham Lincoln, quienes nos mantienen a salvo y respaldan el mensaje del presidente Trump de paz a través de la fuerza», declaró.
Reanudaron las negociaciones con Irán
La presencia del USS Abraham Lincoln en la región toma un nuevo significado con el reinicio de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Las negociaciones entre Washington y Teherán recibieron un nuevo impulso el pasado viernes, cuando los emisarios de ambas naciones se reunieron en la ciudad de Mascate, Omán, en lo que fue calificado como una primera ronda de contactos indirectos.
El régimen iraní, a través de las declaraciones de su canciller, Abbas Aragchi, calificó este primer encuentro como «un buen comienzo» para avanzar hacia un «acuerdo tranquilizador» para ambos países. No obstante, el funcionario iraní aclaró que hay «líneas rojas» que se mantendrán firmes y anticipó que habrá represalias ante una eventual agresión estadounidense.
Aragchi ratificó que el «enriquecimiento al cero por ciento está fuera del alcance de las negociaciones» y añadió que el límite del enriquecimiento responderá a las necesidades de su país. Además, aseguró que el uranio enriquecido «no saldrá de Irán» y aseguró que su industria balística y de desarrollo de misiles «no será negociable», ya que lo consideran un asunto íntimamente ligado a su estrategia de defensa nacional.
Horas atrás, el presidente Donald Trump reconoció como «muy buenas» las negociaciones con el régimen iraní. Sin embargo, desde la Casa Blanca, anunciaron la imposición de sanciones contra diversas entidades, personas y buques vinculados al comercio de petróleo iraní, así como promulgó una orden ejecutiva que impuso nuevos aranceles a los países que importen bienes o servicios procedentes de Irán.
La situación de inestabilidad y constantes protestas al interior de Irán no hace más que sumar complejidad a un escenario internacional ya de por sí convulso. El país persa enfrenta su peor crisis desde 1979, lo que decantó en masivas manifestaciones por todo el país y una brutal represión posterior.
Cumbre Netanyahu/Trump el miércoles
En este contexto de tensiones crecientes en Medio Oriente, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, viajará a los Estados Unidos para reunirse con el presidente Trump el próximo miércoles en Washington. Se estima que abordarán la actualidad de Medio Oriente, donde el Estado de Israel juega un papel fundamental como principal aliado de la Casa Blanca.
Desde la oficina del jefe de Gobierno israelí adelantaron que mantendrán firme su postura en relación a que «cualquier negociación debe incluir limitaciones sobre misiles balísticos y el cese del apoyo al eje israelí».
