El líder ucraniano, Volodimir Zelenski, volvió a extender un saludo y felicitación a los equipos de reparación que «trabajan sin descanso para restablecer el sector energético» a medida que los bombardeos y drones rusos continúan concentrándose en centrales eléctricas y de distribución de energía, dejando a decenas de miles de ucranianos sin acceso a servicios básicos, y señaló nuevamente que la única forma de presionar a Moscú para que detenga sus ofensivas es suministrando armas y recursos para sostener los esfuerzos defensivos de Kiev.
Rusia sigue atacando
A pesar de los enormes esfuerzos diplomáticos de las partes y la celebración de algunos dirigentes en relación a los presuntos avances en las conversaciones entre ucranianos y estadounidenses, en el campo de batalla, la guerra en Ucrania no parece tener un final a corto o mediano plazo.
Los ataques cruzados entre Moscú y Kiev siguen generando preocupación en la población civil que tuvo que acostumbrarse a convivir con el sonido de las explosiones y los constantes cortes de los servicios básicos. Si bien se pudo alcanzar un acuerdo alrededor de la región de Zaporiyia, para facilitar los trabajos de reparación de la central nuclear más grande de Europa, el resto de Ucrania sigue sufriendo ante el hostigamiento de misiles y drones lanzados por Rusia.
En este sentido, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, volvió a reconocer y a valorar con gratitud el enorme esfuerzo de los técnicos y trabajadores de los equipos de emergencia y reparación, que hacen todo lo posible por restablecer el suministro de servicios básicos allí donde los ataques rusos dejan a familias ucranianas sin acceso al agua potable, electricidad o calefacción.
El mensaje de Zelenski
A través de su cuenta oficial de la red social X, Zelenski agradeció «a todo nuestro personal y todos los equipos de reparación que trabajan sin descanso para restablecer el sector energético tras los ataques rusos», haciendo énfasis en las condiciones climáticas adversas a las que se enfrentan.
El líder ucraniano reconoció que se viven momentos de extrema dificultad para la población civil y denunció que «anoche, más de 200 drones de ataque fueron lanzados contra nosotros», llegando a causar daños en las regiones de Sumy, Járkov, Dnipro, Zaporiyia, Jmelnitski y Odesa. Zelenski informó sobre decenas de heridos en las distintas localidades y extendió su pésame a los familiares y amigos de, hasta el momento, las dos personas que fallecieron tras el ataque.
«Solo esta semana se han disparado más de 1300 drones de ataque, alrededor de 1050 bombas aéreas guiadas y 29 misiles de diversos tipos», denunció el mandatario de Kiev para después agregar: «Por eso Ucrania aún necesita más protección, sobre todo, más misiles para los sistemas de defensa».
«Si Rusia está dilatando deliberadamente el proceso diplomático, la respuesta mundial debe ser decisiva: más asistencia a Ucrania y más presión sobre el agresor», sentenció Zelenski.
Cientos de miles siguen sin energía
La intensidad y concentración de los ataques rusos sobre infraestructura civil ucraniana sigue causando estragos en la vida cotidiana y dejando a cientos de miles de hogares y residencias sin acceso a los servicios básicos esenciales en medio del crudo invierno del este de Europa.
Solo en los territorios del sur ocupados por Rusia, se reportaron más de 200 mil viviendas que continúan a oscuras y sin acceso al servicio eléctrico tras un ataque que les fue atribuido a las fuerzas ucranianas.
Las autoridades enviadas por Moscú para gestionar la región hablan de al menos 213 mil usuarios afectados en 386 localidades, incluyendo 14 ciudades y alrededor de 450 pueblos que fueron cortados a la fuerza del sistema de distribución energética tras un bombardeo a una subestación eléctrica, aunque poco después se aseguró que los servicios fueron restablecidos parcialmente.
