El presidente ucraniano Volodímir Zelenski denuncia una nueva escalada rusa, apenas días después del ataque devastador a las centrales eléctricas que sumió las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia en la oscuridad y el frío. Esta vez, el ataque profundizó la crisis energética en pleno invierno, cuestión que fue denunciada por el primer mandatario de Ucrania. Ataques coordinados, el frío como arma y un mensaje para Occidente por parte de Zelenski a través de un video en X. Te lo contamos.
Las consecuencias del ataque denunciado por Zelenski
El ejército ruso realizó un nuevo ataque contra las centrales de la empresa de energía ucraniana DTEK. El ataque incluyó 242 drones kamikaze, de los cuales el 93% fueron interceptado por las defensas ucranianas, misiles balísticos, misiles de crucero Kalibr y la reutilización del misil Oreshnik, un arma hipersónica que no fue interceptada de acuerdo a lo anunciado por Zelenski. En total murieron 4 personas por el ataque directo y hubo un total de 24 heridos, incluidos paramédicos y rescatistas.
Los misiles enviados por Rusia se dirigieron a las ciudades de Kiev, Lviv, Dnipro, Zaporiyia y Dnipropetrovsk, afectando los servicios de agua, electricidad y calefacción. Según las declaraciones del presidente, Putin está aprovechando la temperatura congelante del invierno ucraniano, realizando estos ataques coordinados en olas de frío y maximizando el daño a la población civil.
La empresa energética DTEK ha sido atacada siete veces por el ejército ruso desde octubre, y sus plantas térmicas suman más de 220 ataques desde febrero de 2022. Al cortar el suministro, la estrategia rusa es apoyarse en el frío para forzar a la población a abandonar las ciudades. Según Zelenski, en palabras más explícitas, «la táctica rusa principal es intentar apagar completamente las ciudades». La postura rusa es que atacan «infraestructuras críticas que apoyan el complejo militar-industrial».
«Volvieron a utilizar Oreshnik», el misil hipersónico
En su publicación en X, Zelenski denunció el uso de un misil indetectable antes del impacto con un alcance de más de 5000 km, argumentando que fue apuntado a la región de Lviv, muy cerca de las fronteras de la Unión Europea. El mismo alcanza una velocidad de aproximadamente 13 000 km/h y es la segunda vez que es disparado a Ucrania.
Zelenski además argumentó que el ataque representa una pérdida de respeto por Estados Unidos y la diplomacia, y al mismo tiempo una amenaza para todas las ciudades que pueden ser alcanzadas por misiles como Oreshnik: «Todos deben verlo de la misma manera y con la misma seriedad: si los rusos ni siquiera se molestan en inventar una excusa plausible para usar tales armas, entonces ninguna conexión personal ni retórica protegerá a nadie».
El pedido de apoyo y defensa del mandatario ucraniano
El ataque además sucede en un momento de actividad constante en términos de diplomacia, negociaciones y búsqueda de apoyo por parte de Ucrania. Las garantías de seguridad con EE. UU. para un acuerdo de paz están casi completas y se han realizado una serie de reuniones y encuentros con líderes de la UE. Para el mandatario ucraniano la cuestión de seguridad es una pregunta abierta:
«Lo que se necesita es un sistema de acción conjunta, un sistema de defensa colectiva, uno que realmente funcione. ¿Existe tal sistema ahora? Es una pregunta abierta, porque en toda Europa existe la misma duda: si su capital estaría defendida en caso de que Putin perdiera el control».
Desde la UE condenaron el ataque, ya que según su interpretación el lanzamiento de un misil Oreshnik «es una clara escalada contra Ucrania y una advertencia a Europa y a Estados Unidos». Las demandas de la UE en ese contexto tienen que ver con la profundización de reservas de defensa aérea y el aumento de las sanciones contra Rusia, en un contexto de vulnerabilidad en Ucrania (por el frío) y ante la respuesta de Putin con más ataques en medio de negociaciones internacionales.
