El mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, realizó su ya habitual denuncia dominical en la que enumeró la cantidad de material bélico utilizado por Rusia para atacar objetivos en todo el territorio de Ucrania, concentrado principalmente sobre instalaciones vinculadas a la distribución de servicios básicos como energía eléctrica, calefacción o agua potable. En la jornada de hoy viajará a Vilna, capital de Lituania, donde participará de una reunión trilateral junto con el mandatario local y el presidente de Polonia.
Sigue la presión sobre la sociedad civil ucraniana
Si bien las primeras reuniones en Abu Dabi, que tuvieron lugar durante el último fin de semana, en las que volvieron a verse las caras los equipos diplomáticos rusos y ucranianos, habiendo pasado siete meses de las conversaciones para el intercambio de prisioneros en Estambul, fueron calificadas por todas las partes como productivas o fructíferas, la guerra en el este de Europa siguió su curso y las fuerzas de Moscú continuaron con su hostigamiento contra Ucrania.
En las últimas horas, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, realizó su ya acostumbrada denuncia de cada domingo, constituida por un mensaje a través de sus redes sociales oficiales en las que da parte de la cantidad de equipo bélico lanzado por Rusia durante la última semana, y cuyos objetivos principales siguen siendo las instalaciones vinculadas a la infraestructura de servicios básicos para la población civil, dejando sin electricidad, calefacción y, en algunos casos, sin acceso al agua potable a buena parte de la sociedad civil ucraniana.
«Solo esta semana, Rusia ha lanzado más de 1700 drones de ataque, más de 1380 bombas aéreas guiadas y 69 misiles de diversos tipos», aseguró el líder europeo, agregando que «cualquier ataque masivo ruso puede ser devastador» como justificación para la adquisición de más materiales y municiones para las baterías y equipos de defensa antiaérea por parte de sus socios occidentales.
Reuniones positivas en Abu Dabi, sin un avance claro
En los últimos días, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, Abu Dabi, se convirtió en la sede de una serie de reuniones trilaterales en las que participaron los equipos diplomáticos de Rusia, Ucrania y los Estados Unidos, este último sosteniendo su condición de intermediario y mediador entre las partes beligerantes, donde se avanzó sobre la propuesta de un acuerdo para consolidar un alto al fuego efectivo y permanente en el este de Europa.
Finalizadas las conversaciones, y recibido el informe de sus negociadores, Zelenski calificó como «positivos» los resultados obtenidos en esta primera serie de negociaciones, que podría tener su correlato en el transcurso de la próxima semana, anticipó el apoderado de Kiev.
Si bien ahora queda esperar a que cada parte haga su propio análisis sobre la cumbre, y con la problemática sobre la futura administración del Donbás todavía sin resolverse, Zelenski anticipó que «si hay disposición de avanzar, y Ucrania está dispuesta, se celebrarán nuevas reuniones». Cabe destacar que es la primera vez que las delegaciones rusa y ucraniana se sientan en la misma mesa a negociar en base al plan impulsado desde la Casa Blanca para terminar con el conflicto.
Siguiente destino, Vilna
Por otra parte, Zelenski ya se encuentra en la capital lituana de Vilna, donde fue recibido por el presidente local, Gitanas Nauseda, a quien acompañó en varios actos conmemorativos mientras esperan la llegada del presidente de Polonia, Karol Nawrocki.
Los tres mandatarios mantendrán un encuentro en el «formato del Triángulo de Lublin», explicó el secretario de prensa ucraniano, Serhii Nikiforov, mientras que Zelenski agradeció a sus pares polaco y lituano por los esfuerzos de sus respectivas administraciones en asistir al gobierno de Kiev en su defensa contra la invasión rusa.
