La disputa económica que inició con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, imponiendo nuevas tarifas a los productos importados desde más de 180 países sigue dando de que hablar.
Los principales actores del escenario mundial ya empezaron a responder y prepararse. Mientras se congelan los aranceles para los aliados y se aumentan para los rivales, desde la gran potencia oriental siguen llegando las represalias.
Esta mañana, y ante la aparente negativa de claudicar de la Casa Blanca, anunciaron desde Pekín un pequeño ajuste a los aranceles de las importaciones que entran a China desde Estados Unidos, llevando la carga impositiva al 125%
En poco tiempo pasó mucho
El pasado 2 de abril fue celebrado en Washington como «el Dia de la Liberación«. En medio de una conferencia el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció con bombos y platillos un cambio radical en la política impositiva norteamericana. Más de 180 países recibieron un nuevo arancel sobre los bienes que ingresan a Estados Unidos.
Lo curioso de este anuncio es que no hubo una gran distinción entre aliados y enemigos de la Casa Blanca. Desde el arancel universal del 10% que recibieron de igual forma países afines a Trump, como la Argentina de Milei, hasta aquellos que se han presentado más combativos, como la Brasil de Lula.
Hasta cargas impositivas en aliados estratégicos como la Unión Europea, que recibió un incremento del 25% a la importación de bienes a Estados Unidos, Japón y Corea, cuya carga impositiva aumentaron en un 24 y 25% respectivamente.
China, siempre China
Los que no fueron tan sorprendentes, fueron los incrementos impositivos apuntados a los bienes provenientes desde China, aunque los números anunciados son estrafalarios. En un principio, la administración Trump remarcó las importaciones desde China por un 64%, aunque esa tasa no quedaría estática por mucho tiempo,
En los últimos días, China y Estados Unidos, se lanzaron incrementos arancelarios como si fueran disparos, esperando que el otro caiga primero. A partir del 64%, China respondió imponiendo un incremento en el arancel de las importaciones desde EEUU del 34%. Washington no se quedó callado y llevó en aumento impositivo sobre los productos chinos hasta el 145%.
Esta mañana, llegó el contraataque desde Pekín. El gobierno chino subió una vez más la tasa impositiva sobre las importaciones estadounidenses hasta el 125%, régimen tarifario que entrará en vigencia a partir del 12 de abril.
Desde el palacio Zhongnanhai señalaron el sinsentido de la escalada de los gravámenes internacionales. «Si Estados Unidos sigue jugando el juego de las cifras arancelarias, China lo ignorará. Sin embargo, si Estados Unidos insiste en seguir infringiendo sustancialmente los intereses de China, China contraatacará resueltamente y luchará hasta el final» advirtieron.
El resto del mundo también juega
Mientras las tensiones entre China y Estados Unidos siguen creciendo, el resto del mundo sigue girando y actuando en consecuencia. Desde la Unión Europea ya lograron el congelamiento de las tarifas de Trump, luego de que desde Bruselas se autorizara la imposición de un arancel recíproco sobre los productos estadounidenses del 25%.
A su vez, las cargas impositivas de Trump decantaron en un acercamiento de las posturas de China, Japón y Corea del Sur. Dichas naciones tienen tensiones y rivalidades históricas, con Japón y Corea del Sur que mantuvieron vínculos cercanos con Estados Unidos, al menos hasta ahora.
El incremento de los aranceles a bienes japoneses y coreanos representa un punto de quiebre en la relación que ambos países tienen con Estados Unidos. Luego de una reunión que mantuvieron los ministros de China, Japón y Corea del Sur en Seúl anunciaron que están listos para acelerar las negociaciones para lograr un acuerdo de libre comercio trilateral.
Por otra parte, la sacudida en el mercado mundial empieza a afectar a América Latina, uno de los territorios que recibió solo el arancel universal del 10%. A excepción de México, que mantiene un régimen particular con aranceles del 25% que no contemplan los bienes incluidos en el tratado comercial trilateral T-MEC.
Desde el último 2 de abril, el comercio y los mercados internacionales están patas arriba. La guerra comercial entre China y Estados Unidos acelera su escalada con aumentos tarifaros de un lado y del otro. Ya no queda lugar a dudas, China va a luchar de igual a igual con Estados Unidos.
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